Ucrania ha presentado en la feria internacional MSPO 2026, celebrada en Kielce (Polonia), los principales componentes del Shershen, un nuevo sistema modular de defensa aérea diseñado para emplear una amplia variedad de misiles, tanto de origen soviético como occidental.
El desarrollo, visto por primera vez en febrero durante la World Defense Show 2026 de Riad, ha dado ahora un paso más al mostrar físicamente en Polonia su arquitectura, exponiendo un puesto de mando, un lanzador y una estación de radar de vigilancia, según informa Militarnyi.
El proyecto está liderado e integrado por Radionix, una empresa perteneciente a la Asociación Nacional de la Industria de Defensa de Ucrania (NAUDI). Su principal característica es precisamente su enfoque multicalibre y modular, concebido para aprovechar diferentes tipos de misiles disponibles en los arsenales ucranianos.
El Shershen es un sistema de misiles superficie-aire (SAM) de corto alcance diseñado para operar con hasta cinco tipos de misiles de distinto origen —soviéticos (R‑60, R‑73, R‑27), occidentales (AIM‑9, AIM‑132) y diseños ucranianos en desarrollo—, lo que permite a Ucrania integrar en una misma arquitectura de defensa aérea municiones heterogéneas y reducir la dependencia de un único proveedor.
La configuración básica del sistema está formada por una estación de seguimiento de objetivos, un puesto de control de combate y hasta cuatro lanzadores. La información proporcionada por el fabricante apunta a una arquitectura abierta, capaz de incorporar además diferentes sensores y fuentes de información.
El sistema fue presentado, por primera vez, en febrero durante la World Defense Show 2026 de Riad.
En el caso del radar de vigilancia, sus responsables aseguran que cualquier radar puede integrarse en el sistema. El Shershen también puede recibir datos procedentes de los sistemas móviles automatizados de mando y control Oreanda y Virazh-Planchet, empleados por las Fuerzas Armadas ucranianas para las operaciones de aviación y defensa aérea.
Además, el sistema puede conectarse con el vehículo de control Krechet, desde el que puede recibir información procedente de otros radares y fuentes de detección de objetivos aéreos.
Una defensa aérea adaptada
Una de las principales particularidades del Shershen es que su alcance y techo de interceptación dependen del misil empleado. El sistema no está ligado, por tanto, a una única munición, sino que puede adaptar sus prestaciones en función del arma instalada en el lanzador.
Como ejemplo, sus desarrolladores contemplan el empleo del R-27ET1, equipado con un buscador infrarrojo. Con esta munición, utilizada también en el sistema de defensa aérea Samar-2 de India, se declara un alcance de hasta 20 kilómetros contra objetivos aéreos.
Este planteamiento tiene especial relevancia para Ucrania, que durante la guerra ha tenido que integrar progresivamente sistemas, radares y misiles procedentes de diferentes generaciones y países.
El Shershen busca precisamente convertir esa diversidad en una ventaja, mediante una arquitectura capaz de agrupar distintos sensores, puestos de mando y municiones bajo un mismo sistema.
La presentación en Polonia supone además la primera ocasión en la que se muestran públicamente los principales componentes del sistema, más allá de su presentación inicial como proyecto en Arabia Saudí.
