Las cuatro compañías han anunciado la creación de la alianza 2030+ con el objetivo de impulsar un nuevo motor cohete destinado a protagonizar la fase de propulsión de la próxima generación de microlanzadores europeos.
El Garnet, como así se llama el propulsor, ha sido concebido desde su origen como un programa europeo que reúne capacidades industriales y tecnológicas de Francia, Italia y España.
Con todo eso, la alianza recién rubricada permitirá ampliar el acceso al talento, conocimiento especializado, medios industriales y financiación, además de facilitar el crecimiento internacional del proyecto.
La base tecnológica del Garnet se basa en el principio de propulsión autófaga, un sistema en el que parte de la propia estructura de propulsión se consume progresivamente como combustible durante el vuelo para generar empuje.
Este concepto permite reducir la masa que debe transportar el vehículo a medida que avanza el vuelo y mejorar así la eficiencia global del lanzador.
Alpha Impulsion estima que esta tecnología podría reducir los costes de lanzamiento hasta un 80 % respecto a las soluciones convencionales.
El núcleo del sistema es un motor cohete de 15 toneladas de empuje en el que Alpha Impulsion lidera un programa de I+D centrado en la propia combustión autófaga mediante un banco de ensayos diseñado, integrado y operado por su filial italiana.
CT Ingenieros participará en el diseño preliminar de la arquitectura del vehículo lanzador y de su motor Garnet, liderará la Ingeniería de Sistemas y aportará sus capacidades de simulación a través de CPS_C, una herramienta propia que permitirá modelizar los flujos criogénicos y térmicos dentro del motor.
Indra aportará su experiencia en análisis de misión y Guiado, Navegación y Control (GNC) para estimar las prestaciones del vehículo. Mecano ID, especializada en diseño termomecánico, liderará el desarrollo de los sistemas de inserción autófaga que permiten reducir el tamaño del lanzador durante el vuelo.
La alianza tiene como objetivo alcanzar un nivel de madurez tecnológica 6 (TRL 6) mediante un ensayo del motor previsto para 2029. La prueba permitirá demostrar la estabilidad de la combustión, la integridad del fuselaje y parámetros clave de la propulsión como el impulso específico o la relación peso-empuje.
La alianza aspira a ofrecer una solución competitiva a escala global desde su primer lanzamiento, con un coste objetivo de puesta en órbita de 4.600 dólares/kg, una cifra nunca alcanzada hasta ahora por un microlanzador.
"Para aspirar a la exportación, los nuevos programas espaciales europeos deberán reunir, desde su concepción, las mejores capacidades de cada país", ha declarado Marius Celette, CEO de Alpha Impulsion.
"Para poder competir en el mercado internacional, la soberanía debe construirse sobre la competitividad y de la mano de socios europeos de confianza", ha proseguido.
Por su parte, Simone Centouri, director de misiones espaciales de Indra, ha explicado que la compañía "mantiene su compromiso con la innovación espacial europea".
"El motor autófago podría suponer un cambio radical para la industria de los lanzadores, por lo que será necesario reunir a las mejores organizaciones en sus respectivos ámbitos", ha recalcado Centouri.
Indra aportará su conocimiento en sistemas GNC (Guiado, Navegación y Control) como "uno de los sistemas más importantes de un lanzador, al mismo nivel que la propulsión".
