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Las claves

El Ejército del Aire y del Espacio encara sus últimos días antes de los ejercicios Atlante 26, una de las maniobras de entrenamiento más importantes del año en las que prueban armamento aire-aire y aire-superficie.

La edición de este año se celebrará entre los días 14 y 18 de este mes de septiembre sobre el Golfo de Cádiz y muy cerca de las instalaciones del INTA de 'El Arenosillo'.

Precisamente, desde este emplazamiento onubense, se desplegarán una serie de blancos para los que el INTA ya ha formalizado la adquisición a la compañía Sener.

El propio Ministerio de Defensa se ha reservado un área sobre el océano Atlántico que ha sido debidamente acotada mediante un NOTAM, una información pública que regula el tráfico aéreo en una región sujeta a restricciones.

Tal y como queda reflejado en la información, el Ejército del Aire contará con una primera ventana de ejercicios entre los días 14 y 17 de septiembre en horario de mañana y tarde, mientras que el 18 de septiembre solo por la mañana.

En el NOTAM informan de la existencia de disparo de cañones, el lanzamiento de misiles y la presencia de aeronaves no tripuladas, además de "operaciones aéreas" que no concretan en el escueto informe.

El espacio aéreo restringido será pleno, con prohibición de vuelo desde la superficie y sin límite de altura.

Por el momento, el Ejército del Aire y del Espacio no ha informado oficialmente de las unidades que participarán ni con qué armamento se ejercitarán los aviadores, aunque todo apunta a que habrá representación tanto de los cazas F-18 como de los Eurofighter.

Así ocurrió en la edición del año pasado, en la que estuvieron presentes las Alas 11, 12, 14, 15 y 46, acompañadas en todo momento por las tripulaciones y el personal de apoyo, y a las que se sumaron personal del Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX) y del propio Mando Aéreo de Combate (MACOM).

Eurofighter y F-18 Ejército del Aire

El Centro de Operaciones Aéreas (AOC), ubicado en la Base Aérea de Torrejón, actuó como puesto de mando y control y se espera que repita papel en la edición del presente año como eje de la coordinación y los ejercicios.

Otro de los puntos clave es que el empleo de armamento real durante el ejercicio Atlante 26 obliga al Ejército del Aire a extremar las medidas de seguridad en todas las operaciones. Antes de cada lanzamiento, aeronaves militares y embarcaciones de la Armada comprobarán que no existe ninguna embarcación en la zona.

De forma paralela, desde el Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC) y la Escuadrilla de Control Aéreo Operativo (ECAO Sevilla) monitorizarán el espacio aéreo para que no haya ningún tráfico no autorizado.

Lanzamiento de blancos

Para llevar a cabo estos ejercicios, el INTA acaba de formalizar un contrato de adquisición de blancos a Sener por 1 millón de euros, impuestos incluidos.

Según han explicado desde Sener a EL ESPAÑOL, el objetivo es dotar al Centro de Experimentación de El Arenosillo (CEDEA) de sistemas para campañas aire-aire, misiones de tiro de sistemas C-UAS y cañón de tiro aire-aire destinados al adiestramiento avanzado del Ejército del Aire.

La compañía vasca proveerá de un total de 3 modelos de blancos aéreos de alta velocidad, media velocidad y remolcadores.

Blanco aéreo no tripulado SCRAB SCR/Sener

Continuando el orden, el primer modelo comprado es el SCRAB III, del que Sener entregará 3 unidades valoradas en 100.000 euros cada una. Del segundo modelo, denominado SCRAB II, se adquirirán 5 blancos por 220.000 euros. Por último, del remolcador MOAI se proporcionarán otras tres unidades por 126.000 euros.

El contrato formalizado incluye igualmente todo tipo de repuestos y cargas útiles, como baterías, motores, plataformas de transporte, programadores de piloto automático o protectores, entre otros.

El SCRAB III es un blanco aéreo desarrollado para disponer de un objetivo de alta velocidad en el rango subsónico y largo alcance, según lo describen desde Sener.

Está diseñado teniendo en mente operaciones de entrenamiento militar de sistemas de defensa antiaérea como los Patriot o los NASAMS, aunque también puede emplearse como blanco de otro tipo de municiones aire-aire como los AIM-120 AMRAAM, munición con la que cuenta el Ejército del Aire.

Por otro lado, el SCRAB II es un blanco aéreo turbopropulsado pensado para proporcionar prestaciones y sencillez de operación.

Como blanco aéreo, puede ser empleado en misiones que utilicen distintos tipos de armamento, incluyendo misiles RIM (Standard), Hawk, Roland o IRIS-T, estos últimos con presencia en el Ejército del Aire y del Espacio.

El último de la ecuación es el blanco aéreo remolcador MOAI, con capacidad de llevar sub-blancos para el entrenamiento de interceptación antiaérea tanto desde superficie como desde el aire.

Según lo describen desde Sener, se trata de la plataforma idónea para prácticas con cañones de 35, 90 milímetros o similar, así como munición de pequeño calibre y sistemas de misiles de corto y medio alcance.