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Las claves

La experiencia acumulada por Ucrania en la guerra contra Rusia comienza a trasladarse a la industria europea de defensa. Polska Grupa Zbrojeniowa (PGZ), el principal grupo armamentístico estatal polaco, negocia con una empresa ucraniana la puesta en marcha de un proyecto conjunto para fabricar vehículos terrestres no tripulados (UGV).

Así lo ha confirmado a Ukrinform Rafał Harmoza, director del Departamento de Cooperación Internacional de PGZ, quien ha señalado que ambas compañías ya trabajan en el proyecto. Por el momento, no han trascendido ni la identidad del socio ucraniano ni las características de los vehículos terrestres no tripulados que pretenden fabricar.

El acuerdo se enmarca en el creciente interés de Polonia por las tecnologías que Ucrania está desarrollando y empleando en el campo de batalla. Entre ellas destacan especialmente los sistemas no tripulados, las tecnologías de misiles y la guerra electrónica, áreas que han adquirido una importancia creciente durante el conflicto.

Ucrania ha desarrollado una amplia gama de vehículos terrestres no tripulados para tareas de combate y apoyo. Entre ellos figuran el TerMIT, empleado en misiones logísticas y de evacuación; el Lyut (Furia, en castellano), armado con una ametralladora de 7,62 mm; y los sistemas de la familia Ratel, que incluyen versiones para ataque con cargas explosivas, transporte de suministros y evacuación de heridos.

Además, el ecosistema ucraniano de vehículos terrestres no tripulados abarca desde plataformas logísticas, como el D-21 o el NUMO, hasta sistemas de combate armados. Entre estos últimos figuran los Droid TW-7.62 y TW-12.7, equipados respectivamente con ametralladoras de 7,62 y 12,7 mm, así como el Droid NW-40, armado con un lanzagranadas automático Mk 19 de 40 mm.

Los contactos entre Ucrania y Polonia se intensificaron después de la Ukraine Recovery Conference, celebrada a finales de junio en Gdansk. Desde entonces, PGZ ha avanzado en distintos acuerdos con compañías ucranianas y, en agosto, firmó con el potencial socio de este proyecto un acuerdo de confidencialidad (NDA) que permite intercambiar información reservada.

El siguiente paso será cerrar un acuerdo de cooperación que permita concretar el programa. "En agosto se firmó dicho acuerdo y ahora avanzamos hacia la conclusión de un acuerdo de cooperación. Esto permitirá llevar a cabo un proyecto específico y detalladamente desarrollado", explicó Harmoza.

Fabricación conjunta

La intención de PGZ es establecer una producción conjunta con la empresa ucraniana, aunque todavía no se han hecho públicos detalles sobre las instalaciones, el volumen de fabricación o los modelos que entrarían en producción.

El proyecto responde además a una estrategia más amplia para trasladar parte de las capacidades industriales ucranianas al territorio de sus aliados europeos. La presión de los ataques rusos sobre las infraestructuras y fábricas de Ucrania está llevando a sus empresas de defensa a buscar socios y emplazamientos alternativos en países de la Unión Europea.

Harmoza explica que los acuerdos entre PGZ y las compañías ucranianas se están planteando principalmente de acuerdo con las necesidades de Kiev, bajo los principios de "Build with Ukraine" o "Build for Ukraine".

Según el responsable polaco, las empresas ucranianas también están interesadas en establecer instalaciones de producción en Polonia ante la intensificación de los ataques rusos.

La experiencia en el frente

La posible colaboración llega en un momento en el que los UGV están ganando protagonismo en la guerra de Ucrania. Estos vehículos pueden realizar tareas que van desde el reconocimiento y el transporte de suministros hasta otras misiones en zonas de elevado riesgo para los soldados.

El interés europeo por estas plataformas se ha traducido ya en otros acuerdos. La ucraniana Tencore y la finlandesa Insta han anunciado una empresa conjunta para fabricar el TerMIT 2.0, con un objetivo inicial de 320 sistemas destinados a las Fuerzas de Defensa de Ucrania.

El vehículo terrestre no tripulado TerMIT 2.0, equipado con lanzagranadas RPV-16, durante unas pruebas realizadas en agosto de 2026. Tencore.

Por su parte, Ukrainian Unmanned Technologies (UUT) y la danesa Vidar Industries han acordado crear una empresa conjunta en Dinamarca para producir en serie los vehículos terrestres no tripulados Ravlyk.

La iniciativa de PGZ encaja así en una tendencia que busca convertir la experiencia obtenida por Ucrania durante la guerra en capacidades industriales permanentes dentro de Europa.

Para Polonia, además, supone una vía para acelerar el desarrollo de sistemas robóticos destinados a un campo de batalla en el que los vehículos no tripulados, al igual que los drones aéreos, están adquiriendo un papel cada vez más relevante.