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Las claves

El uso de drones por parte de los cárteles se ha identificado como uno de los problemas más importantes en la frontera sur de Estados Unidos y, para derribarlos de la forma más barata y diligente posible, el Grupo de Fuerza Conjunta del Army encargado de la seguridad de la zona ha empezado a emplear sistemas antidrones láser.

En particular, durante este primer uso, el Ejército estadounidense utilizó el Multipurpose High Energy Laser para "neutralizar tres sistemas aéreos no tripulados hostiles" y potencialmente vinculados a estas organizaciones criminales del tráfico de drogas.

"La exitosa derrota de estos drones adversarios es una prueba directa de la preparación, la vigilancia y la ventaja tecnológica del Grupo de Fuerza Conjunta", según explicó el general de división Curtis Taylor, comandante de la unidad.

Taylor también indicó que la integración de contramedidas por capas junto con capacidades avanzadas de energía dirigida, como el láser que acaban de emplear, dejan claro que "no toleraremos la vigilancia hostil" en el lado estadounidense de la frontera.

Los cárteles de la droga emplean esta tecnología de aeronaves no tripuladas para conocer el despliegue de militares y de personal de las agencias federales con el objetivo de identificar los mejores lugares para el paso transfronterizo de drogas, así como para detectar movimientos inusuales que puedan dar pistas sobre una posible operación a gran escala.

Según han apuntado en un comunicado, esta operación supone el primer uso del sistema láser para neutralizar drones vinculados a cárteles a lo largo de la frontera sur del país americano.

"El Departamento de Guerra [antes denominado de Defensa] está desplegando tecnología de guerra dirigida para proteger el territorio nacional y la frontera sur", ha indicado un funcionario, que se mantiene en el anonimato, en el mismo comunicado.

Tanto el Comando Norte de EEUU como la Fuerza Conjunta Sur están activando "estas capacidades para neutralizar cualquier dron de cárteles que realice incursiones en la frontera", ha proseguido.

Las armas de energía dirigida, como los láseres, pueden utilizarse tanto para destruir drones como misiles de crucero a un coste mucho menor que el de las armas cinéticas más caras, como puede ser la munición interceptora.

Tal y como explica el Army, el desarrollo de sistemas de armas de energía dirigida a gran escala, como los que se acaban de emplear en la frontera con México, es una de las seis áreas tecnológicas críticas identificadas por el Pentágono.

Además del bajo coste, las armas láser cuentan con un cargador virtualmente ilimitado de 'cartuchos', lo que abre la puerta a que puedan igualmente derribar enjambres completos de drones.

"Es mejor que disparar un misil de dos millones de dólares contra un dron barato", afirmó el funcionario del Departamento liderado por Pete Hegseth.

Contra los drones del narco

El Army Multipurpose High Energy Laser (AMP-HEL) se desarrolló como un sistema antiaéreo de corta distancia con una potencia de 20 kilovatios y el objetivo de derribar drones de clase I y II.

Estas aeronaves, generalmente cuadricópteros y de ala fija de pequeño tamaño, son las que emplean los cárteles en labores de vigilancia e inteligencia para conocer los efectivos estadounidenses al otro lado de la frontera, según recoge Army Recognition.

Documentos del Congreso apuntan a la integración del sistema a bordo de vehículos ligeros de infantería (como todoterrenos abiertos), estableciendo al AMP-HEL como un arma de gran movilidad en lugar de establecerse en localizaciones fijas.

Desde las instancias militares de EEUU no se han publicado datos ni especificaciones sobre el alcance real ni la altitud máxima a la que puede el sistema neutralizar las amenazas, aunque los 20 kW apuntan más a un sistema táctico que a uno de muy alta potencia capaz de derribar misiles de crucero.

Además de la rama de los láser, el Departamento de Guerra de Estados Unidos también ha identificado a los drones interceptores como una herramienta complementaria que desplegará en el futuro cercano.

El Pentágono adquirirá para ello "cientos de miles de drones el próximo año", señalan en un comunicado, especializados en derribar a otras aeronaves y municiones.

La integración de estos dos métodos de neutralización responde a la estrategia de defensa en capas establecida por el propio Departamento tras evaluar la experiencia en los campos de batalla modernos.

Con la designación de los cárteles como organizaciones terroristas, el Pentágono ha reforzado las medidas de protección en sus fronteras con sistemas militares de alta tecnología.

"Al integrar contramedidas por capas junto con capacidades avanzadas de energía dirigida, como el sistema láser, hemos dejado claro que no toleraremos la vigilancia hostil", aseveró el general de división Taylor.

El pasado mes de julio, el Departamento del que es titular Pete Hegseth adjudicó dos contratos bajo el programa del Sistema Conjunto de Armas Láser (Joint Laser Weapon System), que cuenta actualmente con unas provisiones económicas de 847 millones de dólares.

El objetivo del programa es impulsar las capacidades de los sistemas de energía dirigida desde prototipos de demostración a tecnología lista para el despliegue en el campo de batalla.