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Las claves

La Fuerza Aérea Argelina ha protagonizado una intervención sin precedentes al proyectar su poderío militar de manera directa sobre el espacio aéreo de Níger, un hito histórico para la política exterior y de defensa de Argel y que previsiblemente tendrá consecuencias geopolíticas en la ya de por sí convulsa región del Sahel.

Esta demostración de fuerza militar se materializó rápidamente tras el intento de golpe de Estado registrado en la capital nigerina, Niamey. Un grupo de elementos disidentes de las Fuerzas Armadas locales lanzó una acometida coordinada contra infraestructuras estratégicas con el propósito de derrocar al actual gobierno.

Entre los objetivos atacados destacaron la céntrica Base Aérea 101, situada junto al Aeropuerto Internacional Diori Hamani, el perímetro de alta seguridad del palacio presidencial y los estudios de la cadena de radiodifusión estatal.

La rápida reacción de las fuerzas nigerinas leales al presidente Abdourahamane Tchiani, fortalecidas de manera decisiva por el respaldo operativo del Cuerpo Africano de Rusia (Africa Corps), logró neutralizar la amenaza y recuperar la totalidad de las instalaciones gubernamentales tomadas por los sublevados.

Apenas contenida la insurrección en las calles de la capital, el Gobierno nigerino solicitó ayuda militar a su vecino del norte. Argel respondió ordenando la movilización e incursión inmediata de dos escuadrones completos de combate.

Así, los cielos de Niamey presenciaron la llegada de al menos cuatro cazas pesados Su-30MKA, organizados en patrullas tácticas y escoltados por el soporte de un avión cisterna Il-78 para el reabastecimiento en vuelo y un avión de transporte pesado Il-76, cargado con personal y pertrechos de apoyo. El Gobierno argelino ha adquirido todas estas aeronaves a Rusia.

Más allá del auxilio inmediato para garantizar el control sobre la capital, el despliegue de estos cazas en el principal aeródromo militar de Niamey proyecta un mensaje de disuasión de alcance continental. Argel hace visible su determinación de blindar la soberanía del actual régimen nigerino y prevenir cualquier nuevo intento desestabilizador que ponga en peligro la frontera sur del territorio argelino.

De hecho, en semanas previas, la capital nigerina ya había recibido un cargamento de material bélico enviado desde Argelia, compuesto por cuatro helicópteros; dos de ataque pesado Mi-24V y dos multipropósito Mi-171, acompañados por munición de alta capacidad, piezas de repuesto y sistemas de mantenimiento logístico.

A este flujo constante de recursos militares se suma el antecedente diplomático de 2023, cuando Argelia cerró su espacio aéreo a la aviación militar francesa tras las amenazas de París de intervenir militarmente en suelo nigerino para restaurar el anterior régimen.

Los Gobiernos de Níger, Burkina Faso y Malí, que llegaron al poder mediante sendos golpes de Estado, han denunciado en reiteradas ocasiones las maniobras de potencias occidentales, especialmente Francia, para fomentar la inestabilidad política, orquestar intentonas golpistas, articular redes de oposición interna y financiar grupos armados insurgentes.

Ante esta percepción de amenaza constante, los países del Sahel han fortalecido sus alianzas con socios que consideran más fiables, primordialmente Argelia y Rusia.

El Su-30MKA

El Su-30MKA representa la espina dorsal de la aviación de combate argelina. Este avión está concebido a partir del Su-27 Flanker, pero profundamente adaptado a las necesidades específicas de la región.

Argelia dotó a su flota MKA con avances tecnológicos derivados de programas de combate superiores desarrollados por Rusia, como el Su-35 y el Su-37. Entre sus características destaca la integración del radar de barrido electrónico N011M, los alerones delanteros canard para una maniobrabilidad excepcional y toberas de vectorización de empuje asociadas a sus motores AL-31FP.

Con una flota operativa que supera las 70 unidades en servicio activo, Argelia posee uno de los componentes de aviación pesada más temibles y capaces del planeta. Aunque el país ha iniciado la incorporación de plataformas más modernas como los cazas Su-35, cazabombarderos de largo alcance Su-34 y los sofisticados cazas de quinta generación Su-57, el Su-30MKA está destinado a mantener su hegemonía central durante los próximos años.