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Las claves

Grecia comprará a Italia dos fragatas de la clase Bergamini para avanzar en la modernización de la flota de combate de la Marina Helena. El acuerdo entre ambos gobiernos se sellará formalmente el próximo 8 de septiembre, en Roma, activando la transferencia de los buques Carlo Bergamini (F-590) y Virginio Fasan (F-591).

Estas unidades de segunda mano, en servicio en la Marina Militare italiana desde 2013, forman parte de la variante transalpina del programa franco-italiano FREMM. Su incorporación permitirá a las Fuerzas Armadas helénicas reforzar rápidamente su flota de superficie con plataformas probadas y de alta tecnología, evitando los largos plazos de espera que exige la construcción de navíos nuevos.

La llegada de estos buques otorgará a las fuerzas navales griegas un abanico muy versátil de capacidades tácticas gracias a la complementariedad de las dos plataformas seleccionadas.

La primera de ellas, la Carlo Bergamini, cuenta con un desplazamiento de 6.700 toneladas y una eslora de 144 metros, dispone de un cañón principal OTO Melara y un sistema de lanzamiento vertical de 16 celdas apto para alojar misiles antiaéreos Aster 15 y Aster 30.

Esta arquitectura de armamento se complementa con misiles antibuque Otomat Teseo y torpedos ligeros MU90 proyectados para la guerra antisubmarina, lo que la convierte en una plataforma equilibrada para el control integral del espacio marítimo.

Fragata Virginio Fasan (F-591) de Italia Marina Militare

Por otro lado, la Virginio Fasan fue concebida para la lucha antisubmarina por lo que incorpora cuatro lanzadores de misiles antisubmarinos MILAS, una modificación que reduce a cuatro el número de sus celdas destinadas a misiles antibuque convencionales, pero que incrementa significativamente la capacidad defensiva y ofensiva bajo la superficie del mar.

Ambos buques están dotados de avanzados sensores y sistemas de combate integrados que permitirán a la Marina Helena monitorizar escenarios navales complejos con un elevado nivel de precisión. De acuerdo con el cronograma previsto, la primera de las fragatas FREMM se incorporará a filas en el año 2028, mientras que la segunda unidad hará lo propio al año siguiente.

Proceso de modernización

La llegada de estas dos unidades italianas no es un suceso aislado, sino que forma parte de un proceso orgánico y estructurado de reorganización.

Esta operación se articula a la adquisición de cuatro fragatas FDI HN a la empresa francesa Naval Group, acordada en 2022, por 3.900 millones de euros y cuya primera unidad ya ha sido entregada; y con la profunda actualización de las fragatas MEKO, de diseño alemán, actualmente en marcha.

Fragata HS Kimon (F-601) de Grecia, construida por la francesa Naval Group Naval Group

Esta gran transacción se encuadra en un ambicioso plan de modernización militar promovido por el Gobierno griego, una hoja de ruta plurianual de largo alcance que prevé inversiones superiores a los 28.000 millones de euros para los próximos diez años.

Esta inversión integral contempla además acuerdos recientes como la compra a empresas israelíes de 36 sistemas de artillería de cohetes por un valor cercano a los 650 millones de euros, confirmando la firme voluntad de Atenas de dotar a sus Fuerzas Armadas de tecnología de vanguardia.

Disputa con Turquía

El anuncio de la adquisición naval coincide temporalmente con un nuevo repunte en la compleja relación diplomática entre Grecia y Turquía, dos países miembros de la OTAN que llevan décadas en disputa sobre la delimitación de las aguas territoriales y las fronteras en el mar Egeo y el Mediterráneo oriental.

La chispa reciente se encendió tras la presentación por parte de Atenas de un nuevo marco de ordenación territorial concebido para el desarrollo de energías renovables en aguas del Egeo.

La iniciativa provocó la rápida reacción del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores turco, Öncü Keçeli, quien afirmó en redes sociales que la medida carece de efecto jurídico para Ankara y reiteró la postura sobre la existencia de zonas grises o formaciones geográficas cuya soberanía no ha sido transferida explícitamente a Grecia por tratados internacionales.

La respuesta institucional del primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, fue categórica al subrayar que la soberanía de Grecia es indiscutible y será defendida con determinación. Mitsotakis recalcó que el único asunto pendiente de negociación bilateral radica en la delimitación de las zonas económicas exclusivas y la plataforma continental.