La proliferación de drones transforma el campo de batalla y obliga a reforzar la protección de los vehículos blindados. En este contexto, Santa Bárbara Sistemas ha probado en la base de Adazi (Letonia) el concepto Drone Hunter, que integra capacidades antidron en los vehículos Hunter destinados a las Fuerzas Armadas letonas.
La demostración se ha realizado sobre un Hunter de serie y ha permitido mostrar la integración de distintas capacidades para detectar, identificar y responder ante amenazas aéreas no tripuladas. El sistema combina detección, conciencia situacional, contramedidas electrónicas e interceptación dentro de una arquitectura común.
El objetivo es adaptar el vehículo a un escenario en el que los drones se han convertido en una amenaza cada vez más numerosa, barata y difícil de neutralizar.
La experiencia de conflictos recientes, especialmente la guerra de Ucrania, ha demostrado que los blindados pueden ser localizados y atacados por sistemas no tripulados desde diferentes direcciones, reduciendo la eficacia de una protección basada exclusivamente en el blindaje.
La demostración de Adazi también ha servido para poner de relieve la capacidad de la plataforma ASCOD, sobre la que se desarrolla el citado blindado, para incorporar nuevas capacidades sin necesidad de sustituir el vehículo.
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El Hunter emplea la arquitectura electrónica abierta y modular NEVA, concebida para facilitar la integración de nuevas tecnologías y sistemas y permitir que la plataforma evolucione en función de las necesidades de cada ejército.
Durante el ejercicio, los diferentes elementos operaron bajo una arquitectura compartida, con el propósito de mejorar la conciencia sobre el entorno y acelerar el proceso entre la detección de una amenaza y la respuesta.
Víctor López, director de Ventas de GDELS-Santa Bárbara Sistemas, destaca precisamente esta capacidad de adaptación. "El campo de batalla está evolucionando a una velocidad que obliga a las plataformas terrestres a evolucionar con él", afirma.
"Con Drone Hunter estamos demostrando que las capacidades C-UAS pueden integrarse sobre una plataforma de combate de serie, combinando detección, conciencia situacional, contramedidas e interceptación", añade.
El responsable de la compañía señala que el propósito es que los vehículos puedan incorporar nuevas capacidades conforme cambien las amenazas: "Nuestro objetivo es ofrecer a las Fuerzas Armadas plataformas capaces de incorporar nuevas capacidades a medida que evolucionan las amenazas y sus necesidades operativas".
84 vehículos para el Ejército letón
El Hunter, denominado Mednieks en Letonia, es la versión del ASCOD seleccionada por el país báltico para sus unidades de infantería mecanizada. El programa contempla 84 vehículos, adquiridos en dos contratos de 42 unidades.
El programa cuenta con una importante participación de la industria española. Las plataformas son suministradas por GDELS-Santa Bárbara Sistemas desde España, mientras que el ensamblaje final y otras actividades vinculadas al programa se desarrollan en Letonia.
Las primeras unidades ya se encuentran en proceso de entrega a las Fuerzas Armadas letonas. Precisamente uno de estos vehículos de serie ha sido utilizado ahora como demostrador del concepto Drone Hunter.
La prueba abre así una posible vía para incorporar capacidades antidrones a vehículos que ya forman parte de la flota letona, aprovechando la arquitectura abierta de la plataforma para introducir nuevas tecnologías sin tener que desarrollar un sistema completamente nuevo.
Nueva capa antidrones
Los sistemas aéreos no tripulados están obligando a replantear la protección de las unidades mecanizadas. Los drones FPV, las municiones merodeadoras y otros sistemas pueden proporcionar al adversario una capacidad de reconocimiento y ataque de bajo coste y difícil de contrarrestar.
La respuesta pasa cada vez más por combinar sensores, guerra electrónica, medios de interceptación y sistemas de mando y control. No se trata únicamente de detectar un dron, sino de generar una respuesta coordinada antes de que alcance su objetivo.
Drone Hunter apunta precisamente hacia ese modelo: un vehículo de combate que incorpora sus propias capacidades para detectar y combatir amenazas aéreas no tripuladas.
