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Las claves

Estados Unidos ha comenzado a mostrar públicamente una de sus nuevas armas para la guerra aérea del futuro. La Armada estadounidense ha revelado la existencia del AIM-424 Malice, un misil aire-aire capaz de superar los 460 kilómetros y diseñado para equipar a los cazas embarcados F-35C y al futuro avión de combate naval F/A-XX.

El nuevo misil ha salido a la luz durante la convención de la Tailhook Association, celebrada estos días en Reno (Nevada), después de que la Armada difundiera varias imágenes en las que aparece integrado en sus aviones de combate.

Una de las imágenes muestra un F/A-18E Super Hornet de la escuadrilla de pruebas VX-23 equipado con cuatro unidades del arma. Otra fotografía permite observar un AIM-424 instalado en la bodega interna de un F-35 C Lightning II.

Las imágenes, difundidas a través de DVIDS, la plataforma oficial de medios del Departamento de Defensa estadounidense, ofrecen la primera evidencia pública de un programa que hasta ahora se había mantenido en buena medida fuera de los focos.

El desarrollo del nuevo misil fue adelantado por Aviation Week, que ha informado de que el programa se encuentra ya en una fase avanzada de pruebas. La Marina estadounidense ha identificado el arma como LRAAM (Long Range Air-to-Air Missile) y ha confirmado que su fabricante es Raytheon.

Más de 460 kilómetros de alcance

El AIM-424 representa un salto considerable respecto a los misiles aire-aire que actualmente constituyen el armamento habitual de los cazas estadounidenses.

El arma mide 4,11 metros de largo, tiene un diámetro de 34 centímetros y una envergadura de 67 centímetros. Su peso de lanzamiento alcanza los 680,4 kilos. Está propulsado por un motor cohete de combustible sólido y cuenta con una ojiva de fragmentación de alto explosivo.

Su característica más llamativa es su alcance declarado: más de 463 kilómetros. Se trata, por tanto, de un arma concebida para atacar objetivos mucho más allá de las distancias habituales de combate aire-aire.

La cifra debe interpretarse con cautela. El alcance máximo de un misil depende de factores como la altura y velocidad del avión lanzador, la trayectoria empleada y la maniobrabilidad del objetivo. Además, la Armada no ha hecho públicos por ahora todos los parámetros de prestaciones del AIM-424.

Un misil AIM-424 Malice en la bodega interna de armamento de un caza F-35C, junto a un misil aire-aire AIM-120. US Navy

Según la información adelantada por Aviation Week, el Malice tendría además una arquitectura de dos etapas, una configuración destinada a conservar energía durante una trayectoria extremadamente larga y proporcionar una elevada velocidad al misil.

El diseño supone un cambio respecto a armas como el AIM-120 AMRAAM, el principal misil aire-aire de alcance medio utilizado por los cazas estadounidenses, y también frente al futuro AIM-260 JATM, cuyo desarrollo corresponde principalmente a la Fuerza Aérea estadounidense.

Un misil de 680 kilos dentro del F-35C

Uno de los aspectos más relevantes del programa es que, pese a sus dimensiones y peso, el AIM-424 ha sido diseñado para poder ser transportado en las bodegas internas del F-35C.

La capacidad resulta especialmente importante porque permite al caza embarcado mantener su configuración furtiva durante una misión. El F-35C puede ocultar el misil dentro del fuselaje hasta el momento del lanzamiento, evitando la instalación de armamento en soportes externos que aumentaría su firma radar.

La Armada ha mostrado precisamente una imagen del nuevo misil instalado en la bodega del F-35C. La fotografía demuestra que el arma no es únicamente un concepto sobre el papel, sino que ya se están realizando trabajos de integración con el avión.

El AIM-424 también ha sido visto en el F/A-18E Super Hornet. Una imagen tomada en abril muestra un aparato de la VX-23 con cuatro de estos misiles bajo sus alas.

La Marina contempla además su utilización en el F/A-XX, el futuro caza embarcado de sexta generación que Estados Unidos desarrolla para sustituir progresivamente a los Super Hornet.

De esta forma, el Malice está concebido para acompañar la transición de la aviación naval estadounidense hacia una nueva generación de aeronaves de combate.

El 'brazo largo' de la Armada frente a China

El desarrollo del AIM-424 se produce en un momento en el que Estados Unidos está tratando de ampliar de manera significativa la distancia a la que sus cazas pueden detectar y atacar objetivos enemigos.

La razón está directamente relacionada con el creciente alcance de las armas chinas. Pekín ha desarrollado una familia de misiles aire-aire de largo alcance, entre ellos el PL-15, que permite a sus cazas amenazar a aeronaves estadounidenses desde distancias cada vez mayores.

La preocupación de Washington no se limita a los enfrentamientos entre cazas. En un conflicto en el Pacífico, aviones de alerta temprana, cisternas de reabastecimiento y otras plataformas de apoyo serían objetivos especialmente valiosos.

Poder atacarlos desde cientos de kilómetros permitiría degradar la capacidad de combate del adversario sin necesidad de acercarse a sus defensas.

El concepto es especialmente relevante en un escenario como el Indo-Pacífico, donde las enormes distancias obligan a desarrollar armas capaces de cubrir grandes espacios y mantener al mismo tiempo al avión lanzador fuera del alcance de los sistemas enemigos.

El Pentágono lleva años trabajando en este tipo de capacidades y ha estudiado incluso misiles aire-aire de alcance extremo capaces de alcanzar distancias de cientos de millas.

¿Dónde encaja frente al AIM-174?

La aparición del AIM-424 plantea además una incógnita sobre el futuro reparto de funciones entre los diferentes misiles de largo alcance de la Armada estadounidense.

La Marina ya ha incorporado el AIM-174B, un misil desarrollado a partir del sistema naval SM-6. Su tamaño y alcance lo convierten en una de las armas aire-aire de mayor alcance disponibles para la aviación naval estadounidense.

El AIM-174 tiene, además, una característica diferenciadora: al proceder de un misil superficie-aire naval, mantiene capacidades destinadas a interceptar determinados objetivos de gran valor y amenazas balísticas.

El Malice responde aparentemente a una filosofía distinta. Su diseño se aproxima más al de un misil aire-aire convencional y, sobre todo, está concebido para ser compatible con el reducido espacio disponible en las bodegas internas del F-35C.

Esto abre la posibilidad de que ambos sistemas sean complementarios, en lugar de que uno sustituya necesariamente al otro. El AIM-174 podría proporcionar una capacidad de ataque a distancias extremas desde plataformas capaces de transportarlo externamente, mientras que el AIM-424 permitiría al F-35C mantener su furtividad y atacar desde cientos de kilómetros.