Rusia ha endurecido su tono contra el Reino Unido por el envío de drones a Ucrania y ha advertido a Londres de que deberá asumir “consecuencias” si estos sistemas se emplean en ataques de largo alcance sobre territorio ruso. “Cuanto mayor sea su implicación en el conflicto y mayor su apoyo a la maquinaria terrorista de Kiev, mayor será el precio que tendrá que pagar”.
Así ha reaccionado la Embajada rusa en Londres a una información publicada por The Sunday Times, según la cual drones de fabricación británica habrían sido empleados por primera vez en ataques de largo alcance contra Rusia.
"Las acciones de Londres inevitablemente tendrán consecuencias por las que tendrá que responder", señaló la representación diplomática rusa en un comunicado difundido a través de sus redes sociales. Moscú acusa además al Gobierno británico de incrementar su implicación directa en la guerra al respaldar las capacidades de ataque de Ucrania.
❗ Seeking to contain Russia by proxy, the UK is acting as an accomplice and co-perpetrator of the bloody crimes and terrorist attacks committed by Ukrainian neo-Nazis.
— Russian Embassy, UK (@RussianEmbassy) August 17, 2026
London’s actions will inevitably carry consequences for which it will have to answer.https://t.co/zf9yJN1ZMl pic.twitter.com/LKhFGv8K5g
Además, Moscú asegura que mientras Londres "profesa hipócritamente un deseo de paz", está optando deliberadamente por una escalada de la crisis de Ucrania. Lo que no ha quedado claro es qué medidas pretende adoptar Rusia en represalia por el uso de drones británicos por parte de Kiev.
Sin embargo, la semana pasada, Putin sí amenazó con apresar buques británicos en respuesta a las medidas punitivas occidentales contra su flota en la sombra de petroleros, empleada para transportar envíos de crudo eludiendo las sanciones.
❌ Reports that the Kiev regime is using British drones to carry out strikes deep inside Russian territory confirm that London is deliberately opting for an escalation of the Ukraine crisis, while hypocritically professing a desire for peace.https://t.co/zf9yJN1rWN pic.twitter.com/FjQMy1OzN2
— Russian Embassy, UK (@RussianEmbassy) August 17, 2026
Ucrania ha intensificado en los últimos meses el empleo de drones de largo alcance para golpear infraestructuras estratégicas dentro de Rusia, incluidos depósitos de combustible, refinerías y centros logísticos. Entre ellos figuran instalaciones de Wildberries, el gigante del comercio electrónico conocido como el "Amazon ruso".
Estos ataques buscan degradar la capacidad industrial y militar rusa y obligar a Moscú a dispersar sus recursos de defensa aérea.
Aunque el Ministerio de Defensa británico no ha confirmado si los drones empleados en las recientes operaciones contra territorio ruso eran de fabricación británica. Un portavoz de la cartera de Defensa sí respondió a las amenazas de Moscú reafirmando el respaldo de Londres a Kiev.
"Reino Unido permanece hombro con hombro junto a Ucrania y estamos comprometidos a proporcionarle el equipamiento que necesita para defenderse de la invasión ilegal de Putin", afirmó.
Drones británicos
La intervención de la Embajada rusa en Londres se produce después de que se haya conocido que drones fabricados por dos empresas británicas han sido empleados en la creciente campaña de ataques en profundidad de Ucrania contra instalaciones estratégicas rusas, especialmente refinerías de petróleo. Estas operaciones habrían provocado daños económicos estimados en más de 35.000 millones de libras.
La ofensiva ucraniana está teniendo además un impacto directo sobre la población rusa. Los ataques contra infraestructuras energéticas han contribuido a generar escasez de combustible y cortes de electricidad programados en algunas zonas de Rusia y en la Crimea ocupada, trasladando los efectos de la guerra a regiones alejadas del frente.
El Sunday Times identificó expresamente entre los sistemas empleados el Nyan, un dron furtivo fabricado por la compañía británica Callen-Lenz, filial del gigante de la defensa BAE Systems.
El aparato está diseñado para reducir su detectabilidad y cuenta con capacidades de sigilo tanto en el espectro infrarrojo como en el radar, aunque las fuerzas rusas han logrado derribarlo mediante sistemas de defensa aérea Pantsir.
El Nyan está propulsado por un motor a reacción y emplea una boquilla de escape ranurada diseñada para reducir su firma térmica y dificultar su detección por sensores enemigos.
Su estructura está fabricada principalmente en fibra de carbono, tiene una envergadura de unos 2,9 metros y un alcance aproximado de 240 kilómetros, suficiente para alcanzar objetivos situados en las regiones rusas próximas a la frontera con Ucrania.
El UAV se lanza desde tierra mediante una catapulta neumática y puede transportar una carga útil de alrededor de 20 kilogramos. Su coste se sitúa en torno a los 132.000 dólares por unidad, según los datos citados por el medio británico.
El Sunday Times también señaló que drones fabricados por una segunda empresa británica han sido empleados en ataques ucranianos de largo alcance contra objetivos en territorio ruso. Sin embargo, el medio optó por no revelar el nombre de esta compañía por motivos de seguridad.
La utilización de estos sistemas británicos introduce así una nueva dimensión en la guerra de drones entre Rusia y Ucrania, al evidenciar la creciente participación de tecnología occidental en las capacidades ucranianas de ataque en profundidad.
150.000 drones antes de 2026
Reino Unido es uno de los principales donantes de ayuda militar a Ucrania -después de EEUU y Alemania-. Su apoyo incluye un importante refuerzo de las capacidades ucranianas de guerra con drones. En junio, Londres anunció que proporcionaría a Ucrania 150.000 drones antes de que termine 2026, dentro de un paquete de financiación militar de 752 millones de libras —unos 996 millones de dólares—.
La advertencia rusa no es nueva. Se enmarca en una escalada de la retórica de Moscú contra los países occidentales que suministran armamento a Ucrania. Algo que ya ocurrió igualmente cuando amenazó a la empresa española Grupo Oesía, también por el suministro de drones.
Desde el inicio de la invasión a gran escala, en febrero de 2022, el Kremlin ha advertido reiteradamente a Reino Unido y a otros aliados occidentales de que el creciente respaldo militar a Kiev podría desencadenar represalias y aumentar el riesgo de una confrontación directa con Rusia. La expansión de la guerra con drones añade ahora una nueva dimensión a esa escalada.
El desarrollo de sistemas capaces de alcanzar objetivos a cientos de kilómetros de distancia permite a Ucrania llevar cada vez más el conflicto al interior del territorio ruso. Al mismo tiempo, los países europeos intensifican su apoyo a Kiev y aceleran el desarrollo de sus propias capacidades ofensivas con drones, así como de sistemas destinados a contrarrestar esta amenaza.
