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Las claves

La sustitución del vehículo de combate de infantería M2 Bradley es uno de los principales programas dentro del Ejército de Estados Unidos. Y todo apunta a que se resolverá en menos de un año.

Tras un periodo de concurso y filtrado de participantes, los actuales candidatos a adjudicarse el proyecto XM30 son la filial estadounidense de Rheinmetall y General Dynamics Land Systems (GDLS), dentro de la cual participa la compañía vasca Sapa Placencia.

La competición entre ambas propuestas, que se realizará a principios del próximo año, analizará aspectos como la potencia de fuego, la protección, la movilidad o la integración en el campo de batalla.

De las pruebas se encargará la 1ª Brigada Blindada de Combate de la 1ª División de Caballería -más conocida como 'Iron Horse'- y la previsión es que dicten ganador a finales de la primavera del 2027. Una decisión muy importante que marcará las capacidades de las próximas décadas.

"Simplemente puedo decir que estamos sumamente entusiasmados con la llegada del M1E3 y el XM30 para todos los soldados", según declaró Todd Hertling, coronel de 'Iron Horse', a Breaking Defense.

Esta brigada "participará en el despliegue de la tecnología y las plataformas", asegura Hertling. La referencia al M1E3 en las declaraciones apunta al otro gran programa en ciernes, el que tiene previsto reemplazar al M1A2 Abrams actualmente en servicio.

De vuelta con el programa XM30, uno de los aspectos de este vehículo a los que alude Hertling es la mayor letalidad que proporcionará la torreta no tripulada y la arquitectura abierta con la que se están desarrollando ambos candidatos.

Asimismo, también espera con interés probar las nuevas tecnologías aplicadas para mejorar la conciencia situacional desde dentro del vehículo.

El contrato cuenta con un valor total estimado de 45.000 millones de dólares (38.826 millones de euros al cambio actual), incluyendo la adquisición y el sostenimiento de la flota durante toda su vida útil.

En cuanto a número de unidades, el objetivo primario de EEUU es la sustitución de los Bradley actualmente en servicio, ascendiendo a unas 2.500 unidades. Una cifra que podría crecer hasta los 4.000 si deciden también relevar a los vehículos actualmente reservados.

Sólo un ganador

Tanto General Dynamics Land Systems (GDLS) como American Rheinmetall tienen previsto enviar sus prototipos al Army este mismo verano, según recoge el mismo medio, aunque por el momento no hay información sobre la fecha concreta.

Durante los próximos meses, la brigada 'Iron Horse' analizará los dos vehículos y presumiblemente emitirá una resolución a finales de la próxima primavera. Un cronograma que podría replicarse con el programa M1E3 Abrams.

"Tenemos previsto trabajar con los dos proveedores el máximo tiempo posible", ha indicado el general de brigada Troy Denomy, ejecutivo de Adquisiciones de Programas de Maniobras.

Vehículo Lynx liderado por Rheinmetall para el programa XM30 Rheinmetall

Denomy indica que se trata de una cuestión económica, ya que el Army mantiene dos líneas de desarrollo paralelas y "en cierto modo, se paga el doble".

El ejecutivo también explicó que su oficina se encuentra evaluando cuánto tiempo puede mantener a dos proveedores dentro del programa XM30. Por ejemplo, si no existe un claro ganador después del ciclo de pruebas por parte de la 'Iron Horse'.

"Entonces, tal vez, no valga la pena seleccionar a ninguno en ese momento", afirmó Denomy. Se trata de un escenario posible y que ya ha ocurrido con algunos programas, en los que se necesita continuar probando todas las opciones o incluso se ejecuta la compra final de las dos plataformas.

"Estamos intentando por todos los medios mantener nuestras opciones abiertas el mayor tiempo posible, pero el dinero importa", recalca el militar.

Lobo contra Lince

General Dynamics Land Systems ha ofrecido su variante Wolf (Lobo, en español) al Army, un vehículo que recurre a la transmisión ACT850 de la compañía guipuzcoana Sapa.

Por parte de American Rheinmetall, la compañía ha presentado como candidato el vehículo Lynx (Lince).

M2 Bradley US Army

Como concepto, se trata de las plataformas que vienen a responder las necesidades y requerimientos técnicos del Army estadounidense, aunque cuentan con algunas diferencias importantes.

Ambos candidatos cuentan con un cañón de 50 milímetros -un crecimiento importante respecto a los 25 mm del Bradley- y parten de un concepto abierto que permite la integración de diferentes sistemas de terceros.

Los dos vehículos también cuentan con una torreta no tripulada, mayor potencia de procesamiento que su predecesor, posibilidad de disparar municiones merodeadoras y misiles, y un sistema de propulsión híbrido.

En cuanto a la capacidad antidrones -una de las prioridades marcadas- el Wolf se equipa con el interceptor Switchblade 300 de AeroVironment, mientras que el Lynx recurre a la munición Coyote de Raytheon.

GDLS cuenta con la colaboración de 15 socios, entre los que está Sapa, según declaró al mismo medio Geoff Norman, director de estrategia y crecimiento de la compañía en EEUU.

Por su parte Rheinmetall colabora con Anduril, Textron, Allison Transmission, Raytheon y L3Harris.

Una de las novedades es que GDLS ya entregó sus primeros prototipos para la "aprobación gubernamental". Uno de ellos se enviará a un campo de pruebas para su evaluación, mientras que las otras siete se entregarán en las instalaciones de la brigada 'Iron Horse' en octubre, un cronograma similar al que seguirá Rheinmetall.