La tensión en el Estrecho de Formosa continúa al alza. De forma paralela al rearme y los ejercicios de China en la región, las Fuerzas Armadas comandadas desde Taipéi han realizado maniobras de contrabloqueo marítimo en aguas al este de la isla este miércoles.
En ellas, los militares taiwaneses simularon la escolta de un buque mercante que transportaba "suministros importantes", según recoge Efe citando al Ministerio de Defensa del país.
Durante el ejercicio, el buque de desembarco anfibio de la clase Yushan, que asumió el papel del mercante a proteger, fue guiado hasta puerto por un grupo de embarcaciones de la Marina y de la Guardia Costera.
"La Armada y la Guardia Costera siguen profundizando en su cooperación coordinada, desde la respuesta a la ‘zona gris’ hasta misiones como el ataque litoral y la escolta contrabloqueo", indicó el Ministerio.
En un comunicado aparte, la Administración de la Guardia Costera (CGA) señaló que era la primera vez que ambas fuerzas cooperaban en un ejercicio de este tipo, lo que evidenció la "determinación" de Taiwán de "preservar la paz y la estabilidad" en el estrecho que los separa de China y en la región.
En el simulacro participaron cuatro buques guardacostas y barcos de la Armada, encargados de forma coordinada de escoltar al mercante simulado hasta los puertos de Hualien y Su'ao, en la costa este de la isla.
Se trata de un enclave especialmente relevante, ya que Su'ao es también la base naval de los únicos destructores de la Marina taiwanesa —pertenecientes a la clase 'Kee Lung'— y funciona como centro de operaciones del astillero encargado de construir las patrulleras y corbetas.
"En tiempos de paz, los guardacostas defienden las fronteras marítimas, protegen la pesca y realizan labores de rescate; en tiempos de guerra, se integran, conforme a la ley, en el sistema global de operaciones de defensa", subrayó Kuan Bi-ling, ministra del Consejo de Asuntos Oceánicos.
El ejercicio formó parte de las maniobras Han Kuang, las maniobras militares más importantes de Taiwán, concebidas para poner a prueba la capacidad de respuesta de sus tropas ante un eventual intento de invasión de China, que no descarta el uso de la fuerza para hacerse con el control de la isla.
El escenario del ejercicio no fue casual: las autoridades taiwanesas han denunciado reiteradamente que, desde finales de mayo, buques de la Guardia Costera china y de otros organismos oficiales del gigante asiático vienen operando con cada vez más frecuencia en aguas al este de la isla.
Esa zona no solo alberga rutas marítimas esenciales para el comercio mundial, sino que constituiría la vía por la que países como Estados Unidos y Japón socorrerían a Taiwán en caso de una agresión militar o un bloqueo chino, según analistas de defensa.
El ejercicio de contrabloqueo coincidió, además, con unas maniobras navales conjuntas entre una fragata china y otra indonesia al este de Taiwán, unos ejercicios inéditos en la zona que, según Taipéi, buscaban proyectar la "falsa imagen" de que Pekín ejerce jurisdicción efectiva sobre esas aguas.
