La Agencia Espacial Española (AEE), junto con la Agencia Espacial Europea (ESA), han lanzado hace unos días la Spanish Space Technology Call 2026.
Se trata de una iniciativa financiada con cargo al General Support Technology Program (GSTP o Programa General de Apoyo Tecnológico) cuyo objetivo es unir a las instituciones con las compañías para transformar conceptos tecnológicos en productos y sistemas utilizables en el ámbito espacial.
Asimismo, según explican desde la AEE, este tipo de programas buscan reforzar la competitividad de la industria española en los mercados europeo e internacional.
La edición de este año cuenta con una dotación de hasta 11 millones de euros —que se divide en dos convocatorias— y está dirigida a empresas, organismos de investigación y universidades establecidos legalmente en España.
La primera de las convocatorias es la denominada GSTP Element 1 Building Blocks y está orientada al desarrollo de tecnologías de energía y propulsión espacial mediante fisión nuclear.
El objetivo de la Element 1 es integrar este tipo de motores en futuras misiones de exploración y transporte de larga duración, según explican.
Dentro del programa se incluyen ámbitos como el diseño de reactores, combustibles, protección radiológica, conversión de potencia, gestión térmica, propulsión eléctrica nuclear, gemelos digitales, cualificación, seguridad y equipos de apoyo en tierra.
Cuenta con una dotación máxima de 2,5 millones de euros, con hasta 1 millón de euros por actividad, financiados al 100% por la Agencia Espacial Europea y con una duración máxima de 24 meses.
En cuanto a la segunda categoría, denominada GSTP Element 2, se dirige al desarrollo industrial de tecnologías y productos que mejoren la competitividad del sector espacial español.
Tal y como indican desde la Agencia Espacial Española, comprende una subcategoría de tecnologías espaciales genéricas, aplicables a observación de la Tierra, ciencia, exploración, vuelos tripulados, seguridad, transporte o navegación. Y con una dotación de 5 millones de euros.
La siguiente subcategoría apunta directamente al desarrollo de tecnologías escalables para constelaciones de órbita baja (Low Earth Orbit o LEO).
Esta última está destinada a industrializar la producción de satélites de menos de 500 kilogramos, reducir costes y plazos y reforzar la cadena de suministro europea, con una dotación de 3,5 millones de euros.
En ambas, afirman, la ayuda máxima de la ESA será de 1,5 millones de euros por actividad, con financiación al 50% por la ESA y el otro 50% por la industria, y una duración máxima de 24 meses.
IRIS2 y Constelación Atlántica
Dentro del marco europeo IRIS2, España impulsará el próximo año el Programa Especial de Modernización denominado Capacidad LEO Nacional, según ha informado el Ministerio de Defensa a EL ESPAÑOL.
Se trata de una contribución al proyecto europeo dentro del ámbito de las comunicaciones seguras por satélite que proporcionará a España "capacidad propia" y complementará la infraestructura común.
De esta manera, explican desde el Ministerio, "España dispondrá de una cobertura reforzada para atender sus necesidades estratégicas" con una horquilla presupuestaria que irá de los 1.600 a los 2.000 millones de euros.
Al mismo tiempo, estos satélites contribuirán a aumentar la capacidad y la resiliencia del conjunto de IRIS2 con el foco puesto en las comunicaciones gubernamentales y las capacidades de actuación de las Fuerzas Armadas.
Asimismo, afirman, "contribuirá al desarrollo de la soberanía tecnológica nacional, impulsará la industria espacial y consolidará el papel de España como uno de los principales actores europeos en este ámbito".
De forma paralela, el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Ciencia e Innovación se encuentran trabajando en la Constelación Atlántica, un conjunto de 8 satélites españoles que se desplegarán en órbita baja junto a otros 8 de Portugal para la observación de la Tierra desde una perspectiva de uso dual.
Asimismo, la Agencia Espacial Española, junto con los Ministerios y los actores industriales nacionales, se encuentran ya trabajando en un segundo componente español de la Constelación Atlántica denominado ESCA+.
Esta segunda fase se concibe como un sistema de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) y permitirá la incorporación de capacidad para comunicaciones encriptadas y todo tipo de sensores como SIGINT, SAR o cámaras ópticas de muy alta resolución.
