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Las claves

El pasado 5 de mayo, el Consejo de Ministros autorizó la adquisición de sistemas de defensa inmediata para la Fuerza de Desembarco de la Armada. Un contrato articulado a través de un acuerdo marco multianual por 21,6 millones de euros.

Ahora, este mismo acuerdo marco ya ha sido adjudicado a la compañía zaragozana Instalaza, por el mismo importe, y una duración hasta el año 2029 como proveedor del lanzacohetes Hispano MPW.

Este acuerdo marco, según explicaron desde el Ministerio de Defensa, tiene el objetivo de adquirir los equipos y el material necesario para actualizar los sistemas de defensa inmediata de las compañías de fusiles y mecanizadas de la Brigada de Infantería de Marina-Tercio de la Armada.

Todo ello con el fin de garantizar "su capacidad de defensa frente a todo tipo de amenazas en sus entornos operativos", explican.

Dentro de estas amenazas a las que hacen referencia desde Defensa, se encuentran especialmente identificados los "vehículos blindados y acorazados" durante el cumplimiento de las misiones que "tienen asignadas".

Mediante este acuerdo marco, la Dirección de Gestión Económica de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada podrá ir articulando diferentes contratos de adquisición de los equipos durante los próximos 3 años.

Se trata de la segunda adjudicación por parte de la Armada a la compañía zaragozana en torno al sistema Hispano. A finales de 2025 ya asignaron el lote y recibieron las primeras unidades entre febrero y marzo del presente año.

Sistema Hispano MPW

Según lo describe Instalaza, el Hispano MPW es un "nuevo concepto de sistema de arma reutilizable de calibre 90 milímetros". Basado en la experiencia acumulada con el lanzacohetes C90, ha sido específicamente diseñado para responder a las necesidades de la Infantería de Marina española.

Lanzado desde el hombro y "de altas prestaciones", el sistema incorpora una nueva generación de municiones de alcance extendido y es retrocompatible con las existentes en el mencionado C90.

El diseño "responde al principio de arquitectura modular, facilitando el mantenimiento y permitiendo un ajuste óptimo de la ergonomía", aseguran.

El arma se compone fundamentalmente de un tubo lanzador, capaz de garantizar "un gran número de disparos", sobre el que se acoplan los diferentes elementos necesarios para el transporte, la puntería y el disparo.

Lanzacohetes Hispano Instalaza

Una de las principales novedades es un mecanismo de disparo tipo gatillo, un visor rojo abatible con goniómetro, una interfaz mecano-electrónica para el acople de la mira avanzada VOSEL-H y un mando multifunción.

En cuanto a la VOSEL-H, Instalaza explica que se trata de una mira electroóptica de "última generación", diseñada y fabricada por la compañía para su integración tanto en el Hispano como en el CS90-ER.

Incorpora cálculo balístico automatizado en función de la distancia, velocidad y trayectoria del blanco, teniendo en cuenta igualmente el tipo de munición cargada, la temperatura del propulsante y condiciones ambientales de temperatura, humedad y presión atmosférica.

También dispone de visión diurna y térmica mediante infrarrojos, magnificación 3x e incluso puede emplearse como un equipo de vigilancia y medición independiente sin tener que emplear munición.

Pasando a la munición, se carga de forma inmediata a través de la boca posterior del arma. "Su sistema de recarga rápida asegura una elevada cadencia de disparo, incrementando significativamente la eficacia operativa en todo tipo de misiones, especialmente en aquellas donde cada segundo es crítico".

Adquisición del Ejército de Tierra

Justo hace un año, comenzó a tramitarse la adjudicación de un contrato para el suministro al Ejército de Tierra de sistemas lanzacohetes Alcotan-100 fabricados igualmente por Instalaza.

Este contrato se publicó a finales del pasado mayo, el plazo de presentación de ofertas se cerró el 1 de agosto de 2025.

Ya a mediados de septiembre, el Gobierno aprobó un acuerdo marco con la compañía, valorado en casi 65 millones de euros, para la compra de lanzacohetes de 100 milímetros de calibre, concretamente el modelo Alcotan-100 (M2).

"Las unidades del Ejército de Tierra tienen asignadas en plantilla sistemas lanzacohetes de 100 milímetros, con su dirección de tiro y municiones, que son empleados de forma regular durante la realización de los ejercicios incluidos en los planes generales de instrucción y adiestramiento en territorio nacional", detallaron desde el Gobierno.

En la referencia publicada, el Consejo de Ministros recalcó que estos lanzacohetes forman parte de los recursos que los soldados del Ejército de Tierra precisan para su instrucción, por lo que su consumo hace necesaria la reposición de los sistemas a fin de mantener las capacidades operativas dentro de "niveles adecuados".

Los conflictos actuales confirman la importancia del combatiente a pie y del armamento portátil con que este pueda enfrentarse con garantías a carros de combate u otras amenazas, de ahí que Instalaza tenga en marcha numerosos programas de suministro tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.