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Las claves

La Comandancia General de Ceuta (COMGECEU) ha desplegado desde la madrugada de este viernes un amplio operativo militar para contener la crisis migratoria provocada por la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos. Blindados custodian el paso fronterizo del Tarajal, mientras efectivos del Ejército de Tierra se distribuyen por la ciudad en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Los blindados permanecen apostados en el principal acceso terrestre a territorio español con la misión de impedir nuevos intentos de entrada irregular y reforzar el control de la frontera. Al mismo tiempo, patrullas militares continúan desplegadas en las calles de Ceuta, donde su presencia ha contribuido a recuperar parte de la normalidad tras una jornada marcada por la tensión y el colapso provocado por la llegada masiva de inmigrantes.

Aunque miles de personas han regresado ya a Marruecos, numerosos inmigrantes permanecen todavía repartidos por diferentes zonas de la ciudad, mientras las Fuerzas Armadas colaboran en tareas de vigilancia, apoyo logístico y disuasión. La identificación, detención y eventual devolución de los inmigrantes sigue siendo competencia exclusiva de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.

Durante la jornada de este viernes también se ha visto a militares estableciendo cordones de seguridad para facilitar el acceso de la población a algunos de los establecimientos que permanecían abiertos para adquirir productos básicos, como agua y pan.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha subrayado que "no es una guerra, son seres humanos" y ha asegurado que las Fuerzas Armadas permanecerán "en todo momento" apoyando a la ciudadanía ceutí, colaborando con la Guardia Civil y la Policía Nacional y desarrollando, además, las labores humanitarias que resulten necesarias.

Robles, sobre la crisis migratoria en Ceuta: "Esto no es una guerra. Son seres humanos que vienen engañados

Robles confirmó igualmente que España continuará aplicando la legislación vigente y efectuando devoluciones a Marruecos, en línea con lo anunciado previamente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Asimismo, avanzó que el Ejecutivo instalará nuevos elementos de contención en el mar, entre ellos un sistema de boyas, para reforzar el control de la frontera.

En este contexto, EL ESPAÑOL ha podido confirmar que la Armada ya está recabando información técnica entre sus unidades de buceo con experiencia en la instalación y manejo de sistemas flotantes, incluidas boyas de señalización, seguimiento y marcaje, con el fin de evaluar el futuro despliegue de esta barrera marítima.

Más de 2.500 militares

La Comandancia General de Ceuta dispone de más de 2.500 militares del Ejército de Tierra, una de las mayores concentraciones permanentes de efectivos de las Fuerzas Armadas en territorio nacional.

Distribuidos entre unidades de infantería, caballería, artillería, ingenieros, logística y apoyo al mando, estos efectivos proporcionan una elevada capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia y permiten prestar apoyo inmediato a las autoridades civiles cuando las circunstancias lo requieren.

Destacamentos militares velan por la seguridad en el paso fronterizo. Reuters

El grueso del contingente está integrado por el Tercio "Duque de Alba" 2º de La Legión, el Grupo de Regulares de Ceuta nº 54, el Regimiento de Caballería "Montesa" nº 3, el Regimiento Mixto de Artillería nº 30, el Regimiento de Ingenieros nº 7, la Unidad Logística nº 23 y el Batallón de Cuartel General.

Estas unidades participan habitualmente en ejercicios y operaciones tanto nacionales como internacionales y constituyen el núcleo de la capacidad militar con la que el Ejército de Tierra responde a situaciones de crisis en la ciudad autónoma.

Integrado con Interior

El despliegue militar forma parte del amplio operativo activado por el Ministerio del Interior para recuperar el control de la situación en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes.

Según ha informado el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, las Fuerzas Armadas reforzarán a la Guardia Civil en el ejercicio de sus competencias y en todas aquellas actuaciones necesarias para garantizar la seguridad en la ciudad.

Los militares desplegados actuarán bajo la coordinación del Mando de Operaciones y prestarán apoyo sobre el terreno a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. A este despliegue se suma un importante refuerzo policial, marítimo y aéreo.

En el ámbito de la Guardia Civil, a los 60 efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) destinados de forma permanente a la vigilancia fronteriza ya se ha incorporado un pelotón adicional de 20 agentes y, en las próximas horas, llegarán otros dos, hasta alcanzar los 120 efectivos de esta unidad.

La Unidad de Seguridad Ciudadana de Ceuta también recibirá el apoyo de 30 guardias civiles procedentes de distintas unidades de Andalucía.

En el ámbito marítimo, se desplegarán dos grupos de buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), integrados por ocho especialistas.

Soldados españoles y efectivos de la Guardia Civil patrullan cerca de la frontera de Ceuta., Fabian Bimmer Reuters

A las dos embarcaciones medias y cuatro zódiacs del Servicio Marítimo ya desplegadas en la ciudad se incorporará el patrullero oceánico multipropósito Duque de Ahumada, buque insignia del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, cuya llegada está prevista durante la madrugada del 31 de julio.

En los próximos días también se sumarán cinco patrones de embarcación, tres mecánicos-marineros y pilotos de drones, mientras que el Servicio Aéreo reforzará el operativo con un helicóptero.

Por su parte, la Policía Nacional ha desplazado un equipo de seis especialistas de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras para apoyar las labores de identificación y documentación de los inmigrantes.

Además, las unidades de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Ceuta doblarán turnos mediante jornadas extraordinarias. A los tres equipos de UIP enviados desde Sevilla se sumarán efectivos de la UIP Central y de la UIP de Málaga hasta completar un contingente de 200 agentes dedicado específicamente a tareas de seguridad ciudadana.

Implicaciones estratégicas

La situación recuerda inevitablemente a la crisis fronteriza de mayo de 2021, cuando más de 8.000 inmigrantes accedieron irregularmente a Ceuta en apenas dos días tras la relajación de los controles fronterizos por parte de Marruecos.

Desde la perspectiva de la seguridad, el empleo de grandes flujos migratorios como instrumento de presión política se enmarca en las denominadas operaciones híbridas, una estrategia que busca generar inestabilidad mediante medios no convencionales.

Un patrón similar ya fue denunciado en la frontera oriental de la Unión Europea, donde Polonia y Lituania acusaron a Bielorrusia de instrumentalizar los movimientos masivos de migrantes como mecanismo de desestabilización.

Con este despliegue, el Ejército refuerza su presencia tanto en el principal acceso terrestre a Ceuta como en distintos puntos de la ciudad, mientras Guardia Civil y Policía Nacional mantienen las competencias en materia de control fronterizo, identificación y devolución de los inmigrantes, en una operación conjunta destinada a recuperar plenamente la normalidad tras la mayor crisis migratoria registrada en la ciudad autónoma desde 2021.