Con la botadura este martes del Ulyanovsk, el sexto submarino de ataque correspondiente a la avanzada clase Yasen-M, por parte del astillero Sevmash -único fabricante ruso de sumergibles de propulsión nuclear-, Moscú consolida el proceso de modernización de su fuerza submarina, prioridad absoluta para el Kremlin dada la importancia que le concede al dominio bajo la superficie marina en un contexto de crecientes tensiones intercontinentales.
"Hoy, 28 de julio, la empresa Sevmash de la Corporación Unida de Construcción Naval celebró la ceremonia de botadura del Ulyanovsk, el submarino multipropósito de propulsión nuclear del proyecto Yasen-M", anunció el Ministerio de Defensa ruso.
Esta unidad, cuya fase inicial de ensamblaje comenzó en julio de 2017, está destinada a integrarse en las operaciones de la Flota del Norte tras finalizar sus correspondientes pruebas de mar.
Coincidiendo con este despliegue, la cúpula naval rusa ratificó que el Perm, quinto sumergible de esta misma serie, entrará en servicio operativo antes de que concluya 2026. Esta nave marcará un hito al convertirse en el primer submarino del planeta equipado de origen con misiles de crucero hipersónicos.
Las especificaciones de la clase Yasen-M representan la cúspide de la ingeniería naval rusa, destacando por ser las unidades de ataque de mayor tonelaje del mundo y por incorporar una arquitectura acústica revolucionaria.
Su enorme sonar esférico de proa desplazó los tubos lanzatorpedos hacia la sección trasera, garantizando una capacidad de detección a distancias excepcionales.
Durante el acto oficial, el comandante en jefe de la Marina rusa, el almirante Alexander Moiseyev, destacó la continuidad del programa industrial bélico del país. "En junio de este año, el astillero Sevmash colocó la quilla del submarino de propulsión nuclear Murmansk (noveno de la clase), mientras que hoy el sexto buque de la serie, el Ulyanovsk , está siendo sacado de su grada", señaló el alto mando.
Ceremonia de botadura del nuevo sumergible de la clase Yasen-M
Asimismo, el militar enfatizó el impacto operativo que tendrá la nueva adquisición: "Esto demuestra el trabajo sistemático para renovar la flota y elevar las capacidades de combate de la Marina".
"La construcción del submarino Ulyanovsk se completará a flote y se someterá a una serie de pruebas. Posteriormente, el submarino operará en la Flota del Norte para continuar la gloriosa tradición de sus predecesores", añadió.
La estrategia naval rusa persigue una renovación profunda de sus efectivos para la próxima década. Según confirmó Moiseyev con anterioridad, la Marina rusa desplegará exclusivamente buques de las clases Yasen y Yasen-M en los próximos 10 años.
"En cuanto a municiones, están equipados con todos los misiles modernos: Kalibr, Oniks, Zircon y armas submarinas navales. Los submarinos pueden operar de forma encubierta y durante períodos prolongados en prácticamente cualquier zona del océano y, por supuesto, representan una gran amenaza para los grupos navales y los objetivos terrestres de cualquier adversario", aseguró.
Esta hoja de ruta cuenta con el respaldo directo del Kremlin. En 2025, el presidente Vladimir Putin instó a sostener la fabricación de estos sumergibles como pilar defensivo. "Es crucial continuar la producción en serie de los submarinos de la clase Yasen-M", declaró entonces.
