El Ministerio de Defensa volverá a desplegar este verano patrullas militares en los montes gallegos para reforzar la prevención de incendios forestales. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el convenio suscrito con la Xunta de Galicia que regula la Operación Centinela Gallego 2026, un dispositivo de apoyo a las autoridades civiles que estará activo entre el 10 de agosto y el 25 de septiembre.
La Operación Centinela Gallego es uno de los principales cometidos de apoyo de las Fuerzas Armadas a las autoridades civiles en Galicia. En marcha de forma ininterrumpida desde 2007, el operativo consiste en el despliegue de patrullas y medios terrestres y, cuando es necesario, de otras capacidades de vigilancia para contribuir a la prevención de incendios forestales durante el periodo de mayor riesgo.
Para materializar este despliegue, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) establece los términos de la colaboración de las Fuerzas Armadas con la Xunta de Galicia, definiendo las capacidades militares que se ponen a disposición del operativo.
Antes del inicio del operativo se desarrollará una fase de reconocimiento en la que ambas administraciones coordinarán el despliegue e intercambiarán la información necesaria para garantizar la eficacia del dispositivo.
La Xunta facilitará a cada patrulla un dispositivo GPS con cartografía digital actualizada y adaptada a los desplazamientos por terreno forestal, mientras que asumirá los gastos derivados de la colaboración, con un presupuesto máximo de 593.815,32 euros. El convenio no conlleva ninguna obligación económica para el Ministerio de Defensa.
El Ministerio de Defensa destaca que esta colaboración pone de manifiesto el compromiso de las Fuerzas Armadas tanto con las misiones de apoyo a las autoridades civiles como con la protección del medio ambiente.
Según señala el propio departamento, el dispositivo ha tenido hasta ahora un impacto positivo en las actuaciones orientadas a la prevención de incendios forestales.
Vigilancia en zonas de mayor riesgo
Las patrullas militares concentrarán su actividad en algunos de los distritos forestales con mayor incidencia histórica de incendios. En la provincia de A Coruña, el operativo actuará en Outes, Noia, Porto do Son, Ribeira, A Pobra do Caramiñal, Boiro y Lousame (IV Barbanza), además de Carnota y Muros (V Fisterra).
En Pontevedra, la vigilancia se centrará en Mondariz, Mondariz-Balneario, Ponteareas, Salvaterra de Miño, Covelo, As Neves, Arbo, A Cañiza y Crecente, pertenecientes al distrito XVII O Condado-Paradanta.
En Ourense, el despliegue abarcará Melón; Lobios, Muíños, Calvos de Randín y Baltar; Chandrexa de Queixa, Manzaneda y A Pobra de Trives; así como Vilariño de Conso, Laza, Viana do Bolo, A Gudiña, A Mezquita, Cualedro y Oímbra.
Por último, en Lugo, las patrullas operarán en Folgoso do Courel, Quiroga, Ribas de Sil, A Pobra do Brollón, Monforte de Lemos y Sober, integrados en el distrito forestal VIII Terra de Lemos.
La coordinación institucional para la campaña quedó reforzada el pasado 25 de junio, con la constitución del Comité Integrado de Prevención de Incendios de Galicia (CIPIG), en el que participaron representantes de los ministerios de Interior, Transición Ecológica y Defensa, junto con el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y miembros del Ejecutivo gallego.
