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Las claves

Canadá se sumará al programa de caza de nueva generación impulsado por Reino Unido, Italia y Japón como primer “país observador”, un estatus que le dará acceso privilegiado al proyecto y podría allanar el camino para una futura incorporación, anunciaron el martes los socios del consorcio.

Lanzado en 2022, el Global Combat Air Programme (GCAP) aspira a desarrollar hacia 2035 un caza furtivo de sexta generación, con BAE Systems (Reino Unido), Mitsubishi Heavy Industries (Japón) y Leonardo (Italia) al frente del proyecto.

Este nuevo avión reemplazará a los escuadrones Mitsubishi F-2 de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón y al Eurofighter Typhoon que actualmente operan las fuerzas armadas británica e italiana.

Según el acuerdo alcanzado, Canadá obtendrá acceso directo a áreas clave del programa —como el desarrollo de capacidades, la cooperación industrial y la planificación de entregas a largo plazo— sin asumir por ahora compromisos financieros.

En calidad de observador, no participará en los principales contratos de producción, aunque sí tendrá acceso a información técnica sensible y podrá intervenir en debates a nivel gubernamental. Además, Ottawa podrá contribuir con su experiencia en tecnologías de entrenamiento basadas en simuladores de vuelo.

La decisión supone un nuevo avance en la estrategia de Ottawa para diversificar su gasto militar y estrechar lazos con países europeos y potencias medianas, en línea con la línea marcada por el primer ministro Mark Carney.

El anuncio se produce después de que Reuters informara previamente del acuerdo y en un momento en que Canadá estudia opciones para modernizar su flota de combate y reforzar su posición en la arquitectura de defensa occidental.

Un contrato de 4.600 millones de libras

Edgewing, participada por BAE Systems, Leonardo y Japan Aircraft Industrial Enhancement, recibió a comienzos de julio un contrato valorado en 4.600 millones de libras (unos 6.190 millones de dólares) por parte de los tres gobiernos para continuar el desarrollo del futuro caza furtivo.

Italia ya defendió el pasado mes de junio que la incorporación de nuevos socios permitiría repartir el elevado coste del programa. Por su parte, Leonardo señaló a Reuters que Alemania sería un socio especialmente valioso por su experiencia industrial. Arabia Saudí también ha manifestado públicamente su interés en sumarse al proyecto.

Canadá, inmersa en una estrategia para diversificar sus inversiones en defensa más allá de Estados Unidos, podría ampliar su participación en fases posteriores si finalmente decide integrarse en el programa.

Además de Canadá, otros países como Australia, India y Arabia Saudí también han manifestado interés en GCAP. Sin embargo, para convertirse en miembros de pleno derecho, estos países deben alcanzar un consenso con las tres naciones fundadoras y superar complejas negociaciones en materia de financiación, derechos de propiedad intelectual y seguridad tecnológica.