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Las claves

El contingente español desplegado en Letonia ha vuelto a poner de manifiesto la transformación tecnológica de las Fuerzas Armadas durante el ejercicio multinacional 'Oak Forge', un adiestramiento de alta intensidad desarrollado en el área de instrucción de Adazi que ha permitido validar la integración de drones, sistemas antidron y plataformas mecanizadas en operaciones conjuntas de la OTAN.

Los militares del contingente Flanco Este Letonia XIX (F/E LVA XIX), integrados en la Brigada Multinacional de la Alianza liderada por Canadá, han completado con éxito unas maniobras orientadas a reforzar la preparación de la fuerza en un escenario táctico complejo, donde la superioridad tecnológica y la interoperabilidad con los aliados resultan determinantes.

Uno de los aspectos más destacados del ejercicio ha sido la incorporación de sistemas aéreos no tripulados (UAS) para misiones de vigilancia y reconocimiento, así como el empleo de capacidades de lucha contra drones (C-UAS), una de las áreas que mayor protagonismo ha adquirido en los conflictos actuales por su papel en la protección de las tropas frente a amenazas aéreas de bajo coste y elevada eficacia.

Estas capacidades se combinaron con los medios mecanizados de maniobra y reconocimiento del contingente español, permitiendo mejorar la obtención de información en tiempo real y acelerar la capacidad de reacción de la unidad sobre el terreno.

Durante el ejercicio, la compañía española desplegó un dispositivo defensivo que incluyó la organización de posiciones, la vigilancia permanente del terreno y el reconocimiento de itinerarios. El objetivo fue ensayar una defensa integrada capaz de responder con rapidez a distintos tipos de amenazas en un entorno de combate de alta intensidad.

Operador de UAV configurando el plan de vuelo. Emad

Las maniobras también sirvieron para comprobar la plena interoperabilidad entre las unidades españolas y el resto de contingentes de la Brigada Multinacional de la OTAN. La aplicación de procedimientos comunes permitió reforzar la coordinación operativa y la confianza mutua entre las fuerzas aliadas, uno de los pilares de la presencia avanzada de la Alianza en el flanco oriental.

Leopard 2E, Pizarro y NASAMS

España mantiene una de las aportaciones más completas a la Brigada Multinacional de la OTAN en Letonia. El núcleo de su despliegue está formado por los carros de combate Leopard 2E y los vehículos de combate de infantería Pizarro, a los que se suman una unidad de Artillería de Campaña, una unidad de Ingenieros y distintos elementos de apoyo logístico.

La contribución española incluye además una Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) NASAMS, encargada de proteger el espacio aéreo letón, así como otros medios mecanizados como los TOA M-113, morteros pesados, Vehículos de Combate de Zapadores (VCZ) y misiles contracarro Spike.

Vehículo Pizarro durante la ejecución del ejercicio. Emad

El contingente también incorpora capacidades especializadas como un equipo Controlador de Ataque Terminal Conjunto (JTAC) y un sistema aéreo no tripulado Raven, que amplían las capacidades de reconocimiento, observación y coordinación de fuegos del Subgrupo Táctico.

La participación en 'Oak Forge' reafirma el compromiso de España con la presencia avanzada reforzada de la OTAN en el este de Europa y evidencia la evolución de las Fuerzas Armadas hacia un modelo de combate en el que la integración de plataformas acorazadas, sistemas no tripulados y defensa antiaérea resulta esencial para afrontar los desafíos del campo de batalla moderno.