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Las claves

Entre todos los programas y compromisos de adquirir capacidades aéreas o sistemas de armamento avanzados, la cumbre de la OTAN en Ankara también estableció la estrategia de la Alianza sobre las materias primas críticas.

Porque para poder elaborar tecnología punta, los países miembro deben ser capaces de mantener una fuente segura y un suministro estable de estos materiales.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anunció el lanzamiento de un proyecto multinacional de alta visibilidad sobre materias primas críticas para el sector de la defensa.

Los países participantes son, además de España, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Suecia y Turquía.

El proyecto, según explican desde la OTAN, reúne a estos 12 aliados para trabajar conjuntamente en el fortalecimiento de la resiliencia de las cadenas de suministro de la defensa.

Los objetivos establecidos se centran en la adquisición, el almacenamiento, el transporte y la gestión de las materias primas, los componentes y los productos reciclados esenciales para la producción de defensa.

En su intervención en el Foro de la Industria de Defensa de la cumbre en Ankara, Mark Rutte subrayó la importancia estratégica de esta iniciativa.

"Para que nuestra defensa siga estando preparada y fuerte, necesitamos que nuestra base industrial y nuestras cadenas de suministro sean resilientes", afirmó.

Las materias primas críticas ya fueron identificadas por la OTAN en una lista publicada a finales de 2024, donde se enumeraban los elementos químicos, moléculas y el conjunto de las tierras raras como prioritarias.

Operario mina OTAN

Estos son: aluminio, berilio, cobalto, galio, germanio, grafito, litio, manganeso, platino, tierras raras, titanio y wolframio.

Se trata de elementos esenciales para la fabricación de aleaciones en la rama aeronáutica y para plataformas navales y terrestres, esencialmente en aspectos como la protección y el blindaje.

El galio cuenta actualmente con una importante clave por ser empleado en electrónica avanzada como la que integran los radares, que permiten una mejora muy notable en el rendimiento energético que se traduce en mayor alcance y sensibilidad.

Según explicó la OTAN en ese momento, la disponibilidad y el suministro seguro de estos materiales son vitales para mantener la ventaja tecnológica y la preparación operativa de la Alianza Atlántica.

"Las interrupciones en el suministro podrían afectar la producción de equipos de defensa esenciales", apuntaron.

La identificación de estos materiales clave "es el primer paso de la OTAN para construir cadenas de suministro más sólidas y mejor protegidas, cruciales para la defensa y la seguridad de los Aliados".

Tierras raras

Dentro de todos los materiales identificados como críticos, el segmento de las tierras raras es el que más preocupaciones supone para los países dependientes del proveedor de referencia mundial: China.

Los últimos informes apuntan a que desde Pekín se controla aproximadamente el 90% del suministro global de estos compuestos, lo que lleva al resto a una dependencia prácticamente plena.

En China han aprovechado esta situación de dominancia en los minerales críticos como herramienta de presión y disuasión mediante mecanismos burocráticos que bloquean y ralentizan los procesos de exportación a determinados países.

De esto último saben mucho en Estados Unidos, pues en abril y octubre del año pasado, en plena imposición arancelaria de Trump, Pekín empleó esas mismas técnicas para el levantamiento de los impuestos.

El tema de los minerales críticos está también estrechamente relacionado con Groenlandia. En la isla danesa, reiteradamente pretendida por Trump, se encuentran aproximadamente el 25% de las reservas de tierras raras del mundo.

Si bien la vasta mayoría del terreno groenlandés se encuentra cubierto bajo el permafrost, la isla cuenta con depósitos entre moderados y elevados de 25 minerales que la Comisión Europea cataloga como críticos, según recoge el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE).

Un estudio del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS) estima que el 25% de todas las tierras raras existentes en la Tierra se encuentra en la isla.

En la misma línea, también se estima que hay unos 18.000 millones de barriles de petróleo sin descubrir en la plataforma continental de Groenlandia, así como importantes reservas de gas.

"Todos estos datos llevan a concluir que Groenlandia posee un potencial muy importante de yacimientos aún por descubrir", afirman en el IEEE, aunque reconocen que todavía hay mucho trabajo de campo por hacer para determinar y valorar las potenciales explotaciones mineras.