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Las claves

La colaboración entre Ministerios para el impulso a las capacidades de defensa se ha establecido como una de las prioridades del Gobierno actual. Fruto de estas sinergias, las carteras de Industria, Ciencia y Defensa han creado un programa para el desarrollo de tecnologías de aplicación dual en pymes y startups.

El Programa de Fomento del Ecosistema de Innovación para la Industria de Defensa (Programa IN+DEF) se puso en marcha el pasado 30 de marzo, pero no ha sido hasta ahora cuando se han aportado más detalles y se ha abierto el plazo de participación para las empresas.

El objetivo, según recogen en la documentación, es promover la transferencia de conocimiento, la capacitación del talento especializado y el desarrollo de tecnologías de aplicación dual.

Para ello se han establecido tres pilares fundamentales: la investigación y prospectiva, a través del Centro Estratégico y Prospectiva Industrial (CEPI); la formación de directivos y profesionales del sector, por parte de la Escuela de Organización Industrial (EOI); y la innovación abierta.

Este último pilar se ha fijado como "palanca de cocreación de soluciones disruptivas entre startups, pymes y grandes corporaciones del sector de la defensa, que se materializará mediante la celebración de hackathons en diferentes ubicaciones del territorio nacional", explican.

Macro-retos

El programa ha establecido una serie de macro-retos alineados con las prioridades estratégicas del sector de la defensa y la seguridad nacional.

El primero de ellos se centra en la redes de sensores IoT (Internet of Things, Internet de las Cosas) para el ámbito militar.

Se trata de tecnologías para la monitorización de bases e instalaciones críticas en entorno terrestre, despliegues de tropas en zonas urbanas, puertos y áreas extensas con terreno complejo y ausencia de infraestructuras.

Estos sensores pueden integrarse dentro de las nubes tácticas desplegadas en el frente y convertirse en una fuente muy importante de todo tipo de información.

Su pequeño tamaño, bajo consumo energético y variedad de tecnologías permiten incrementar de forma notable la conciencia situacional sin intervención directa de personal tras su colocación.

Las "redes terrestres multisensor distribuidas, autónomas, cooperativas y remotas" pueden servir, por ejemplo, para la determinación de la dirección de fuego o la detección e identificación de vehículos, personas y actividades.

El segundo de los macro-retos identificados está relacionado con las cargas de pago que se integran en los satélites. El espacio, como cuarto dominio de la guerra, se ha instaurado como una de las prioridades del Ministerio de Defensa, alineado con las doctrinas de la UE y la OTAN.

Tal y como apuntan, en esta parte buscarán el desarrollo de "tecnologías embarcadas en satélites de observación de la Tierra orientadas a capacidades avanzadas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR)".

Sistemas que se integrarán en satélites desplegados tanto en órbitas bajas (LEO, Low Earth Orbit) como geoestacionarias.

Incluyen la investigación en sensores ópticos y de radar de alta resolución, multiespectral, infrarrojo (en las bandas medias y lejanas), radar de apertura sintética (SAR) y capacidades de inteligencia de señales (SIGINT).

El tercer macro-reto se dirige al desarrollo de vehículos submarinos (UUV) y de superficie no tripulados (USV), una tecnología que Defensa ya había intentado impulsar a través del programa COINCIDENTE hace más de un lustro y que sigue siendo prioritario para la protección de infraestructuras marítimas.

El objetivo es el desarrollo de vehículos navales no tripulados con capacidades avanzadas de autonomía e interoperabilidad para misiones de defensa.

Entre ellas destacan "guerra antisubmarina (ASW), guerra de superficie (ASuW), protección de infraestructuras críticas, operaciones anfibias, contramedidas avanzadas y análisis del fondo marino".

Por último, el programa recoge el ámbito de los enjambres cooperativos de UAS (drones aéreos), UGV (terrestres) y USV (navales de superficie).

Sead 23 en una de sus navegaciones en Vigo Zelenza

Se trata de "sistemas de vehículos no tripulados en configuración de enjambre, con lógica de coordinación distribuida y resistencia a entornos electromagnéticos degradados".

Se incluyen drones, robots terrestres y embarcaciones autónomas ligeras con "capacidad de actuación cooperativa para vigilancia, disuasión y combate".