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Las claves

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que Washington está dispuesto a conceder a Ucrania la licencia necesaria para fabricar sistemas de defensa antiaérea Patriot, uno de los armamentos más codiciados por Kiev para hacer frente a los ataques con misiles balísticos rusos.

"Una de las cosas de las que creo que vamos a hablar hoy, me acaba de decir un pajarito, es sobre el hecho de que les daremos el derecho de fabricar Patriots", declaró Trump ante los medios antes de iniciar la reunión privada con la delegación ucraniana en la cumbre de la OTAN en Ankara.

"Les mostraremos cómo hacerlo", aseguró el mandatario estadounidense, que destacó la eficacia de estos sistemas de defensa aérea, empleados tanto por Ucrania como por Estados Unidos y sus aliados durante la reciente guerra con Irán en Oriente Medio.

"Es un arma defensiva y me gusta más que un arma ofensiva", subrayó el presidente estadounidense, quien recordó además que muy pocos países tienen capacidad para producir los Patriot, aunque se mostró convencido de que Ucrania aprenderá a fabricarlos "muy rápido".

Ante el anuncio, Zelenski respondió afirmativamente cuando Trump le preguntó si consideraba positiva la propuesta.

Una prioridad estratégica para Kiev

La posibilidad de fabricar Patriot en territorio ucraniano constituye una de las principales demandas de Zelenski a la Administración estadounidense. Kiev reclama desde hace meses autorización para producir tanto los sistemas como los misiles interceptores PAC-3, ante la escasez de este armamento, esencial para neutralizar los misiles balísticos rusos.

La necesidad se ha hecho especialmente evidente tras los últimos bombardeos rusos. Según las autoridades ucranianas, el Ejército no logró interceptar ninguno de los misiles balísticos empleados por Moscú en los dos ataques más recientes, lo que ha vuelto a poner de manifiesto las limitaciones de las defensas antiaéreas frente a este tipo de amenazas.

Poco antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, Zelenski insistió en que reforzar la defensa aérea de Ucrania es una cuestión "de importancia crítica".

"Mientras los misiles Patriot sigan almacenados en los arsenales de nuestros aliados, Rusia se sentirá alentada a seguir destruyendo edificios residenciales. Estados Unidos y Europa tienen capacidad suficiente para detener este terror", escribió el mandatario ucraniano en la red social X.

Un acuerdo sobre drones

Además de la posible transferencia de tecnología para los Patriot, Trump y Zelenski abordaron la opción de cerrar el acuerdo sobre drones que Ucrania ha propuesto a EEUU, una iniciativa con la que Kiev busca reforzar la cooperación industrial y tecnológica entre ambos países.

La presión de Ucrania sobre Washington y sobre sus aliados europeos se ha intensificado en los últimos meses. Además de reclamar licencias de fabricación, Zelenski impulsa la creación en Europa de una capacidad propia de defensa antimisiles que permita responder con garantías a los ataques balísticos, reduciendo la dependencia de las existencias estadounidenses.

La disponibilidad de sistemas Patriot y de misiles PAC-3 se ha visto aún más tensionada tras la guerra con Irán, que ha incrementado la demanda y la presión sobre los arsenales occidentales. Actualmente, Ucrania recibe la mayor parte de estos interceptores mediante suministros periódicos financiados por sus socios, principalmente europeos, que adquieren las unidades disponibles en Estados Unidos.

Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la política estadounidense hacia Ucrania ha cambiado.

La Administración ha suspendido la mayor parte de los envíos de armamento que hasta entonces se suministraban sin coste directo para Kiev, obligando al Gobierno ucraniano a buscar nuevas fórmulas para garantizar el abastecimiento de capacidades críticas como los sistemas Patriot.