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Las claves

Más allá de las acusaciones de Trump, sus amenazas a España y su aparente reconciliación posterior con Sánchez, la apuesta por la ampliación de capacidades navales de Estados Unidos en Rota continúa.

La US Navy desplegará su sexto destructor en las instalaciones gaditanas después del verano, siguiendo con el plan de incremento de presencia naval rubricado en 2022, según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes de la Armada.

Se trata de un buque de la clase Arleigh Burke, uno de los más avanzados de cuantos tiene Estados Unidos, que se unirá a los otros cinco pertenecientes a la misma familia formando parte de la Fuerza Naval de Despliegue Avanzado de Europa.

El cometido principal de esta media docena de buques es prestar capacidades de escudo antimisiles a la OTAN, integrándose con el resto de efectivos de los países de la Alianza.

Los destructores que tienen actualmente su base en Rota son los USS Arleigh Burke (DDG 51), USS Roosevelt (DDG 80), USS Bulkeley ( DDG 84), USS Paul Ignatius (DDG 117) y el USS Oscar Austin (DDG 79), este último llegó a Rota en verano de 2024.

"El traslado del puerto base del USS Oscar Austin a Rota es el siguiente paso para fortalecer la presencia marítima y el poder de combate de Estados Unidos y la OTAN en Europa, así como para aumentar la capacidad de ejecutar el concepto One Atlantic", aseguró en ese momento el almirante Daryl Caudle, comandante del Comando de Fuerzas de la Flota de EEUU.

La Arleigh Burke es una clase de destructores especialmente diseñada para el empleo de misiles interceptores de largo alcance.

Las primeras unidades —como la propia Arleigh Burke, la que da nombre a la familia y está basada en Rota— entraron en servicio en la US Navy en los años 90 como parte de la doctrina antimisiles estadounidense.

Desde entonces, esta clase se ha convertido en una de las más numerosas de toda la rama naval del país americano, que ha mantenido su apuesta por la plataforma desarrollando versiones más modernas —las conocidas como Flight III— que incorporan mejoras importantes, como la capacidad de operar y transportar un helicóptero.

El despliegue del sexto destructor coincide, además, con un programa de mejoras de las infraestructuras de la Base Naval de Rota por parte del Ministerio de Defensa español.

La cartera liderada por Margarita Robles ya trabaja en un plan de ampliación de los muelles valorado en más de 300 millones de euros para dar servicio a este escudo antimisiles de la OTAN, en el que participan tanto los buques estadounidenses como las fragatas españolas.

La obra, que se prolongará alrededor de seis años, permitirá prácticamente duplicar la capacidad de atraque con tres nuevos muelles y adaptar la base a un salto de actividad naval de la US Navy y de la OTAN.

A esa inversión en infraestructuras en materia de Defensa se suman los contratos de mantenimiento de buques, cifrados en su día en 30 millones de euros anuales durante cinco años solo para la primera rotación de cuatro destructores.

Asimismo, tal y como adelantó EL ESPAÑOL, Estados Unidos ya acumula más de 100 millones de euros en inversiones planificadas en Rota solo en el último año, incluyendo la construcción de nuevas infraestructuras críticas como polvorines para misiles o un hangar de grandes dimensiones.