Las intenciones de Trump por anexionarse Groenlandia no han desaparecido. Así lo ha dejado claro en una de sus declaraciones en el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara, donde el presidente de EEUU ha vuelto a poner sobre la mesa que la isla debería ser controlada por Washington.
"Eso es lo que dañó mi relación con la OTAN", dijo Trump poco después de su llegada a la capital turca. "Dinamarca no gasta dinero para ayudar realmente a Groenlandia".
También señaló que Groenlandia "es una parte importante para Estados Unidos y está rodeada de barcos chinos y rusos", tal y como recoge Efe.
Ante estas declaraciones, los líderes de Islandia, Países Bajos y Letonia han cerrado filas de forma más contundente alrededor de la soberanía danesa de la isla.
"La gente de Groenlandia ha dicho que no quiere formar parte de Estados Unidos", apuntó la primera ministra de Islandia, Kristrún Frostadóttir, en declaraciones a los medios hoy a su entrada a la cumbre en Turquía.
Aunque admitió que el tema de ese territorio autónomo ha sido "recurrente en las declaraciones del presidente de EEUU", Frostadóttir expresó su "esperanza" en las conversaciones que se están teniendo actualmente para lograr una solución válida para todas las partes.
"Creo que, con todo lo que hemos visto en los últimos seis a doce meses, la OTAN se está volviendo más fuerte de lo que era antes de la situación en la que nos encontramos", opinó Frostadóttir.
Por otro lado, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, afirmó que en los últimos meses los aliados europeos "han demostrado ser bastante capaces de defender el continente" por sus propios medios. Eso sí, "con ayuda de los estadounidenses".
La posición de Letonia es "muy clara", apunta su presidente, Edgars Rinkēvičs, quien dijo que Groenlandia es una "parte indispensable de Dinamarca", pero también indicó la necesidad de reforzar la seguridad en el Ártico.
Antes de la intervención del neerlandés y el letón, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, había afirmado que Groenlandia "no está en venta" y advertido de que Copenhague defenderá «cada pulgada de su territorio».
"Esperamos que todos, incluidos todos los aliados, respeten el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación, ya que somos un Estado soberano, y necesitamos que todos respeten nuestra integridad territorial y nuestra soberanía", señaló.
