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Las claves

La aplicación de la energía nuclear en el ámbito naval es uno de esos programas que siempre han estado sobre la mesa del Ministerio de Defensa de Roma pero que, hasta ahora, no han comenzado a tomar forma.

En esta precisa línea está trabajando el astillero Fincantieri, el referente en la rama militar del país. Su CEO, Pierroberto Folgiero, ha confirmado que se encuentran explorando el diseño de embarcaciones propulsadas con energía nuclear.

Se trata de un movimiento motivado por la propia Marina Militare italiana que tiene el objetivo de impulsar el desarrollo de su primera fuerza naval sostenida con este tipo de tecnología.

Tras un encuentro con el comisario europeo de Transportes Sostenibles, Apostolos Tzitzikostas, Folgiero declaró que la propulsión nuclear en el mar había sido uno de los temas tratados.

Además, reconoció que Fincantieri "está muy involucrada" en este tipo de iniciativas.

"No hay nada a la vista, pero hemos estado estudiando la tecnología, incluidos los reactores de tercera y cuarta generación", dijo Folgiero.

Y añadió que la compañía se encuentra actualmente buscando socios tanto para el reactor nuclear como para toda la cadena de valor necesaria para llevar a cabo este tipo de desarrollos.

En Europa y por el momento, tan solo Reino Unido, Francia y Rusia cuentan con plataformas navales de propulsión nuclear. Y todas ellas pretenden continuar impulsando y ampliando la tecnología.

A ese selecto club se quiere unir ahora Italia, cuyo Ministerio de Defensa presentó en 2023 el proyecto Minerva con el objetivo de evaluar la posibilidad de integrar reactores nucleares de nueva generación en embarcaciones militares, tanto de superficie como submarinas.

Fincantieri es una de las compañías involucradas de forma directa en el proyecto Minerva, cuyo director ejecutivo quiere agilizarlo y acelerarlo lo máximo posible.

"No necesitamos esperar a que los reactores pequeños sean una realidad en tierra para empezar a pensar en objetivos para el mar", ha indicado. "Debemos ser impacientes a la hora de decidir el futuro".

Programa nuclear italiano

El proyecto Minerva, impulsado por la Dirección de Armamento Naval de Italia, se ha establecido como un programa a largo plazo compuesto de varias fases.

La primera de ellas se enfoca en estudios de viabilidad para la integración de reactores nucleares de nueva generación en buques de guerra, exactamente donde se encuentra ahora.

El segundo, según explicaron durante su presentación, se centra en el diseño conceptual de un buque de combate de propulsión nuclear. Mientras que el tercero compara el rendimiento operativo y los costes entre buques convencionales y de propulsión nuclear.

Minerva cuenta con una financiación inicial de 2,1 millones de euros y Fincantieri lidera el grupo de trabajo, en el que también participan Cetena, Ansaldo Nucleare, Rina Services y la Universidad de Génova.

Submaitno 'Salvatore Todaro' S-526 Regina L. Brown US Navy

Como una primera aproximación, el propio Folgiero ha declarado en ocasiones anteriores que se explorarán reactores compactos con una potencia térmica alrededor de los 30 megavatios.

Uno de los puntos en los que se está trabajando es en implementar algunas medidas de seguridad extra que permitan a los buques con estos reactores poder atracar en puertos civiles, mejorando de esta forma su flexibilidad operativa.

Asimismo, el proyecto Minerva se enfoca en la aplicación de propulsión nuclear en submarinos y destructores, pero sin renunciar al futurible portaviones italiano que parece que igualmente va avanzando.

Próximo portaviones

Las noticias sobre el portaviones nuclear italiano han ido apareciendo con cuentagotas. A finales del 2025, se publicó que durante este 2026 Roma comenzaría con el estudio de viabilidad del buque.

Sin que hayan aparecido más noticias desde entonces. Lo que sí se sabe es que el proyecto Portaerei di Nuova Generazione podría integrar catapultas electromagnéticas (EMALS) y varios sistemas avanzados de protección de la embarcación.

El almirante Enrico Credendino, jefe del Estado Mayor de la Armada italiana, confirmó hace justo un año que la fase de diseño del portaviones nuclear estaba siendo evaluada dentro del plan estratégico de la Armada que se extiende hasta 2040.

También indicó que todos los nuevos buques de la Marina Militare se diseñarán atendiendo a una nueva doctrina que incluye la integración de sistemas no tripulados y capacidades mejoradas de ciberdefensa.

Asimismo, al tratarse de un potencial avión CATOBAR (portaviones asistido por catapulta), Italia se encuentra barajando el caza naval F-35C de la estadounidense Lockheed Martin, un modelo que la Fuerza Aérea de Roma ya opera en las versiones F-35A y F-35B.

Italia es el único país fuera de Estados Unidos en contar con una línea de ensamblaje final del caza estadounidense.

También podría acceder al futuro avión embarcado de la Navy estadounidense o plantear una versión navalizada del GCAP.

Actualmente, Italia cuenta con dos embarcaciones desde donde opera aviones. El primero es el portaviones 'Cavour', que lleva en servicio desde 2009, y el 'Trieste', un buque de asalto anfibio que hizo lo propio en 2024. Además del F-35B, el país cuenta con aviones Harrier que tienen previsto retirar en los próximos años.