La evaluación de los daños causados al SpainSat NG II por una partícula a finales de 2025 confirmó la peor de las situaciones: el satélite quedó inservible.
El anuncio oficial de lo sucedido por parte del Ministerio de Defensa —más de un mes después del accidente— se acompañó con la intención de acelerar al máximo los trámites para poner en órbita un nuevo satélite, denominado SpainSat NG III.
Ahora, el Ministerio de Industria acaba de publicar el proyecto de Real Decreto para ejecutar la concesión directa de un préstamo a la compañía Hisdesat, la encargada de llevar a cabo el desarrollo de toda la familia SpainSat.
Este proyecto de Real Decreto tiene un plazo para presentar alegaciones hasta el próximo miércoles 8 de julio. A partir de ese momento, deberá pasar por el Consejo de Ministros para su aprobación.
Fuentes de Defensa conocedoras de las negociaciones han explicado a EL ESPAÑOL que la intención es firmar el contrato entre Hisdesat y Airbus Defence and Space, como contratista, antes del parón veraniego. Por lo que seguramente se ejecute en la segunda mitad del mes de julio.
Por otro lado, han afirmado que todo el proceso burocrático ha estado marcado por ciertas diferencias en la cuantía del préstamo de Industria para el programa SpainSat NG III, especialmente por la inflación que ha experimentado la economía en los últimos años.
Además, la intención del Ministerio de Defensa es que se incorporen algunas tecnologías más modernas en el nuevo satélite, ya que el programa original se diseñó hace más de 10 años.
El satélite "constituye una pieza estratégica en las capacidades de comunicación del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas", explican.
Fuentes de la bien informadas confirmaron a EL ESPAÑOL que ya estaba sobre la mesa la construcción de un tercer satélite del mismo tipo antes de la pérdida de la segunda unidad debido al buen rendimiento que proporciona el SpainSat NG I.
Detalle de las antenas de banda Ka militar
Tal y como adelantó este periódico, Hisdesat, conjuntamente con el Ministerio de Defensa, inició el proceso de solicitud de oferta para el SpainSat NG III a mediados de enero, coincidiendo con el anuncio de la pérdida del NG II.
La compañía —hoy dentro de Indra Space tras la adquisición de Hispasat— puso en marcha todo el proceso después de analizar los últimos informes realizados por los ingenieros de Airbus Defence and Space, el contratista principal.
"Pese a que se estima que la partícula espacial que colisionó con el satélite tenía una dimensión milimétrica y apenas unos gramos de masa, la gran velocidad del impacto en una zona vital del satélite ha ocasionado daños no recuperables", afirmaron en una nota de prensa.
Gastos y seguros
Asimismo, la pérdida del satélite "no supone ningún perjuicio económico, al contar con un seguro para este tipo de daños".
Según ha podido saber este periódico, ya se habría cobrado aproximadamente el 80% de la indemnización del seguro, mientras que el montante restante se podría resolver favorablemente para Hisdesat en los próximos días o semanas.
El programa al completo del SpainSat NG tuvo un techo de gasto de unos 2.000 millones de euros. Dentro de ese presupuesto se incluyó el desarrollo, fabricación, lanzamiento y operación de los dos satélites por 15 años.
Hasta que entre en operación el SpainSat NG III, los servicios estarán garantizados a través del SpainSat NG I, proporcionando cobertura desde el meridiano 29ºE, y el SpainSat, desde 30ºO.
Evitar otro SpainSat NG 2
La defensa y protección en el espacio es un asunto extremadamente complejo, también para las partículas ínfimas que pueden arruinar un programa multimillonario como el SpainSat NG II.
Sin embargo, desde el Ministerio de Defensa están impulsando un proyecto para el desarrollo de sensores embarcados en satélites para vigilar, mitigar amenazas y proteger los activos espaciales.
El objetivo es la investigación y desarrollo de cargas de pago sensoras embarcables en plataformas espaciales, orientadas a reducir las vulnerabilidades de este tipo de sistemas y a contribuir a la protección de los activos espaciales.
"Los desarrollos se enmarcarán en un entorno de I+D, priorizando la validación de datos físicos, arquitecturas de sistemas y conceptos operativos, sin que se requiera la puesta en órbita ni la demostración en vuelo de los sistemas desarrollados durante el desarrollo del proyecto".
Tal y como explican desde el Ministerio de Defensa y a modo ilustrativo, destacan interés en cinco áreas clave.
La primera es la detección y, en la medida de lo posible, la identificación de objetos en el entorno espacial, preferentemente en el rango de tamaños comprendido entre los 0,1 y los 10 centímetros.
La segunda es la estimación o predicción de parámetros orbitales y dinámicos de objetos espaciales, tales como posición, velocidad, tamaño o actitud.
La tercera es la obtención de información relevante de meteorología espacial. La cuarta, la contribución a la protección activa de plataformas satelitales frente a amenazas detectadas.
La quinta y última es la activación o soporte de acciones disuasorias orientadas a la defensa de los activos espaciales.
