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Las claves

La puesta en servicio este martes del Choe Hyon, el primer destructor en la historia de la Marina del Ejército Popular de Corea del Norte, marca un hito sin precedentes en la evolución militar de Pionyang y redefine las proyecciones de seguridad en el Pacífico Occidental.

El buque de guerra se ha integrado formalmente en la Flota del Mar Occidental, desplegando sus capacidades operativas en el mar Amarillo tan solo 14 meses después de haber sido botado, en la primavera de 2025.

Este acontecimiento no constituye un hecho aislado sino que representa el pilar fundamental de una profunda transformación doctrinal y técnica para un país cuya fuerza naval había dependido históricamente de unidades de menor envergadura, tales como lanchas rápidas misileras, corbetas ligeras, fragatas anticuadas, una extensa flotilla de submarinos convencionales y sistemas defensivos de artillería costera.

La introducción de este buque simboliza una transición definitiva hacia una fuerza naval con plena capacidad de operar en alta mar de manera prolongada, dotada de sistemas electrónicos avanzados y de una potencia de fuego sustancialmente superior a cualquier otra plataforma previamente concebida por el régimen norcoreano.

Este salto tecnológico evidencia un nivel de autosuficiencia en ingeniería naval sorprendente.

La fabricación y ensamblaje de un gran buque con capacidad de misiles guiados exige un dominio riguroso en áreas complejas como la arquitectura naval, los sistemas de propulsión de alta eficiencia, la integración de redes electrónicas y de gestión de combate, así como el desarrollo de sensores de última generación.

El escrutinio detallado de las características del Choe Hyon revela la incorporación de modernos sistemas de radar de barrido electrónico que optimizan sustancialmente el rendimiento en la detección, discriminación y seguimiento de blancos múltiples en comparación con los radares mecánicos convencionales propios de la generación anterior de naves de Pionyang.

El líder norcoreano, Kim Jong-un (c), posando junto integrantes de la marina norcoreana este miércoles, en Nampo (Corea del Norte). EFE/ KCNA

Estos sensores, en sintonía con modernos sistemas de gestión de combate, capacitan a la tripulación para monitorear simultáneamente amenazas provenientes del espacio aéreo, de la superficie marina y de la costa, al tiempo que coordinan respuestas ofensivas con precisión matemática.

El armamento principal del buque está estructurado en base a 74 celdas de lanzamiento vertical, de las cuales 20 exhiben dimensiones y diámetros ostensiblemente mayores a las estándar por lo que, previsiblemente, han sido diseñadas para alojar misiles balísticos provistos de ojivas nucleares.

A la espera de más buques

Esta tendencia hacia el incremento masivo del poder de fuego se profundizará en el corto plazo, dado que el Choe Hyon representa únicamente la primera unidad de una serie continua.

Su gemelo, el Kang Kon, se encuentra ejecutando intensas pruebas de mar desde principios de este mes, mientras que al menos otras dos estructuras gemelas avanzan en las gradas de construcción con lanzamientos previstos para el transcurso de este mismo año.

Asimismo, ha trascendido que el tercer y cuarto buque de la clase prescindirán por completo de los cañones principales de cubierta en favor de una ampliación drástica de sus arsenales de celdas verticales, permitiéndoles transportar un inventario de misiles todavía más voluminoso y especializado.

El aspecto más disruptivo de este programa no radica únicamente en las especificaciones individuales de los buques, sino en la velocidad de producción anunciada por el líder norcoreano, Kim Jong-un.

El compromiso oficial de entregar dos destructores cada año durante el próximo lustro sitúa el rendimiento de los astilleros norcoreanos en términos cuantitativos por delante, por ejemplo, de la industria naval de Estados Unidos.

En las últimas décadas, la superpotencia norteamericana ha promediado una tasa de producción cercana a los 1,6 destructores, muy por detrás de China, que bota entre seis y diez unidades por año.

Destructor de la clase Arleigh Burke de EEUU US Navy

Esta brecha en la capacidad constructiva subraya la profunda contracción que ha experimentado el tejido industrial estadounidense. Si bien la erosión de la base industrial ha despertado alarmas recurrentes en el Pentágono, el riesgo estratégico se consideraba hasta ahora mitigable debido a la ausencia de competidores avanzados más allá de Pekín.

No obstante, la irrupción súbita de Corea del Norte como un productor de destructores de última generación altera sustancialmente esta ecuación, amenazando con modificar drásticamente el balance de fuerzas en el teatro de operaciones del Pacífico.

La ambición naval del régimen norcoreano proyecta buques de proporciones incluso mayores a corto plazo. Aunque las unidades de la clase Choe Hyon tienen un desplazamiento inicial de 5.000 toneladas, Kim Jong-un anunció el desarrollo en curso de una clase superior de 8.000 toneladas, un diseño que parece haber sido revisado recientemente para evolucionar hacia plataformas de 10.000 toneladas que se asemejan en tamaño a la clase Arleigh Burke de la US Navy.

Estas futuras familias de embarcaciones estiman albergar configuraciones masivas de entre 120 y 150 celdas de lanzamiento vertical, superando ampliamente las 96 celdas de las variantes estadounidenses modernas, lo que resultará en plataformas notablemente más artilladas en relación a su tonelaje total.

Para complementar este arsenal balístico y defensivo, se constata que las unidades actuales integran múltiples variantes de misiles de crucero, destacando un vector hipersónico con un diseño y comportamiento dinámico que guarda profundas similitudes operativas con el sistema Zircon de origen ruso.

Esta capacidad dota a los destructores de la facultad de golpear objetivos marítimos a distancias cercanas a los 1.000 kilómetros desplazándose a velocidades de Mach 9, erigiéndolos en plataformas letales diseñadas para contrarrestar la hegemonía de los grupos de combate de los portaaviones de Washington.