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Las claves

India amplía su cartera de negocios de defensa y mantiene conversaciones con Emiratos Árabes Unidos la posible venta del misil supersónico BrahMos y de otros sistemas militares, en un paso que refleja el estrechamiento de los vínculos estratégicos entre Nueva Delhi y las monarquías del Golfo.

Si algo ha demostrado el conflicto en Oriente Próximo es que los países tienen que incrementar sus sistemas de defensa y responde al interés de ambas partes por reforzar sus capacidades de disuasión y cooperación en materia de seguridad.

En ese contexto, según han revelado a Reuters citando fuentes indias, el Gobierno de Narendra Modi mantiene conversaciones con Abu Dabi para exportar algunos de sus sistemas de armas más avanzados, entre ellos el misil de crucero supersónico BrahMos y el sistema automatizado de defensa aérea Akashteer.

Las negociaciones, que no habían trascendido hasta ahora, se encuentran en una fase inicial, aunque avanzan con rapidez, de acuerdo con dos fuentes conocedoras de los contactos.

"Los EAU han mostrado interés por varios de nuestros sistemas de armas, incluidos BrahMos y Akashteer. Las conversaciones entre India y los EAU están en una fase inicial y avanzan rápidamente", señaló una tercera fuente con conocimiento directo del proceso.

Ni las autoridades indias ni el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas la citada agencia.

El interés de Abu Dabi llega después de los ataques sufridos por Emiratos durante la reciente guerra con Irán y en un momento en que las monarquías del Golfo buscan reforzar sus capacidades defensivas frente a amenazas aéreas y de misiles cada vez más sofisticadas.

La protección del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte sustancial del comercio energético mundial, constituye además una prioridad estratégica para el país.

El BrahMos, desarrollado conjuntamente por India y Rusia, está considerado uno de los misiles de crucero más rápidos del mundo, puede alcanzar los hasta Mach 3. Diseñado bajo el principio de “disparar y olvidar”, puede ser lanzado desde plataformas terrestres, navales, submarinas y aéreas, lo que le otorga una notable flexibilidad operativa.

Su combinación de rapidez, maniobrabilidad y potencia de impacto lo convierte en uno de los sistemas más temidos dentro de la categoría de misiles de ataque convencionales.

Por su parte, Akashteer es un sistema de mando y control de defensa aérea desarrollado por la estatal india Bharat Electronics Ltd junto al Ejército indio, diseñado para integrar sensores y sistemas de armas en una arquitectura automatizada.

Diversificación de proveedores

La posible operación encajaría en la estrategia de diversificación de proveedores de defensa emprendida por Emiratos Árabes Unidos. A comienzos de este año, Abu Dabi firmó un memorando de entendimiento con Corea del Sur para ampliar la cooperación militar entre ambos países en proyectos valorados en más de 35.000 millones de dólares.

"Una base diversificada de proveedores otorga a los EAU una mayor autonomía estratégica, y unos vínculos más estrechos con India tienen además la ventaja de no antagonizar a Estados Unidos, dado que ambos países siguen siendo aliados", explicó Pearl Pandya, analista sénior para el sur de Asia en Armed Conflict Location & Event Data (ACLED).

Además, en marzo, en pleno desgaste armamentístico y habiendo sufrido algunas pérdidas críticas de defensa antiaérea, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait recibieron la luz verde desde Washington D.C. para adquirir sistemas por 16.000 millones de dólares.

Según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Estados Unidos mantuvo entre 2021 y 2025 su posición dominante en el mercado armamentístico de Oriente Medio, al suministrar el 54% de las importaciones de armas de la región. Italia ocupó la segunda posición con un 12%, seguida de Francia con un 11%.

Eso sí, cualquier exportación del BrahMos requeriría la autorización de Rusia, copropietaria del programa. Las fuentes consultadas consideran poco probable que Moscú plantee objeciones, dada la estrecha relación que mantiene con Abu Dabi.

Para Siemon Wezeman, investigador sénior del programa de transferencias de armas del SIPRI, tanto el BrahMos como Akashteer responden a necesidades reales de las Fuerzas Armadas emiratíes.

Sin embargo, advierte de que la competencia por acceder al lucrativo mercado de defensa del Golfo es cada vez mayor y de que Emiratos ya dispone de una amplia experiencia operando sistemas occidentales.

De hecho, según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), las Fuerzas Armadas emiratíes cuentan ya con misiles balísticos estadounidenses MGM-168 ATACMS, con un alcance de hasta 300 kilómetros, así como con los avanzados sistemas de defensa antimisil THAAD y Patriot.

En este escenario, Akashteer podría desempeñar un papel complementario al facilitar la integración y coordinación de los distintos sensores y sistemas defensivos frente a amenazas aéreas complejas.