La surcoreana Hanwha Aerospace ha obtenido por primera vez una calificación crediticia global de “A-” con perspectiva estable por parte de S&P Global Ratings, un respaldo que la sitúa en el mismo nivel de grado de inversión que algunas de las principales empresas de defensa del mundo y refuerza su acceso a los mercados internacionales de capital.
La decisión, anunciada el 22 de junio de 2026, refleja la creciente solidez financiera del fabricante del obús K9 y del sistema de cohetes Chunmoo.
Según S&P, la valoración se sustenta en tres pilares: la expansión global de sus plataformas clave, una cartera de pedidos récord cercana a los 37 billones de wones (unos 24.000 millones de dólares) a cierre de 2025, y su capacidad para producir y entregar grandes volúmenes en plazos reducidos.
La agencia también destacó el papel estratégico de la compañía en la seguridad nacional de Corea del Sur, un factor que mitiga el riesgo financiero estructural y refuerza la confianza de inversores internacionales.
En la práctica, la calificación permitirá a Hanwha emitir deuda en mercados globales en condiciones más competitivas, reduciendo su dependencia de la financiación doméstica y ampliando su margen para sostener su expansión exterior.
El obús autopropulsado K9, eje de su éxito exportador, ha sido adquirido por más de diez países y supera las 1.500 unidades exportadas. En Europa, destaca el caso de Polonia, que ha firmado contratos por hasta 672 unidades desde 2022, junto a Finlandia, Noruega, Estonia y Rumanía.
Este último país alberga desde 2026 la primera planta europea de producción del sistema, con un objetivo de hasta el 80% de fabricación local, reflejando una estrategia de implantación industrial en el continente.
Por su parte, el sistema lanzacohetes múltiple Chunmoo ha seguido una trayectoria similar. Polonia actúa como cliente principal, con contratos multimillonarios, mientras que Noruega y Estonia también han optado por este sistema, en parte debido a su competitividad en costes y a unos plazos de entrega más cortos que los de alternativas occidentales.
En términos financieros, Hanwha Aerospace alcanzó en 2025 unos ingresos consolidados de 17.450 millones de dólares y un beneficio operativo de 2.020 millones, impulsados por el crecimiento del negocio de defensa y la consolidación de otras áreas industriales.
Su abultada cartera de pedidos aporta visibilidad a largo plazo, un factor clave para las agencias de calificación.
La velocidad de ejecución se ha convertido en uno de los principales factores diferenciales de la compañía. Polonia recibió sus primeros sistemas K9 apenas 15 semanas después de la firma de los contratos, un ritmo difícil de igualar por fabricantes europeos y que ha contribuido a consolidar relaciones a largo plazo con varios clientes del continente.
Desde la compañía, su director financiero, Kim Cheol-hong, subrayó que la calificación facilitará las negociaciones con gobiernos e inversores internacionales y servirá de base para reforzar su competitividad global no solo en defensa, sino también en los ámbitos espacial y aeronáutico.
