Mientras los drones suicidas estadounidenses, guiados por la red Starlink de Elon Musk, comenzaban a obtener ventajas tangibles en la guerra contra Irán, altos directivos de SpaceX llegaron a una conclusión: el Pentágono debería pagar más por el acceso a su red de Wi-Fi satelital.
Según asegura Reuters, pocas semanas después del inicio de la campaña de bombardeos estadounidense, ejecutivos de SpaceX se reunieron con funcionarios del Pentágono y argumentaron que las Fuerzas Armadas venían pagando alrededor de 5.000 dólares por terminal, cuando en realidad estaban utilizando un servicio de nivel superior valorado cerca de los 25.000 dólares.
El desacuerdo sobre el uso de Starlink en los drones kamikazes LUCAS —un modelo estadounidense económico comparable al Shahed iraní, capaz de patrullar la zona objetivo antes de impactar y detonar— forma parte de las crecientes tensiones entre SpaceX y el Pentágono por la fijación de precios de Starlink en los últimos meses, según fuentes citadas por la agencia.
SpaceX argumentó que los drones LUCAS (Low-Cost Uncrewed Combat Attack System), desarrollados por la compañía SpektreWorks, operaban en condiciones que se ajustaban más a la suscripción de nivel aeronáutico que a un servicio terrestre o de movilidad de menor precio.
A lo que los funcionarios del Pentágono replicaron que el precio de 25.000 dólares —una tarifa mensual— estaba diseñado para aeronaves, no para drones suicidas que utilizan la conexión Starlink durante minutos u horas, según las fuentes citadas por Reuters.
En esos momentos, el Pentágono que intensificaba entonces los ataques contra Irán, terminó aceptando el aumento de precio propuesto por SpaceX, casi duplicando el coste de cada dron LUCAS. Inicialmente, pagaba alrededor de 30.000 dólares por unidad.
Lo cierto es que ninguna otra empresa ofrece una alternativa comparable a Starlink, que se ha convertido en una herramienta cada vez más crítica en la guerra moderna desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
La red satelital ofrece cobertura global, permitiendo comunicaciones de campo y objetivos de precisión incluso en zonas remotas. La constelación de SpaceX, con aproximadamente 10.000 satélites, representa más del 60% de los que orbitan la Tierra, superando con gran diferencia a las constelaciones en desarrollo de otras compañías, como OneWeb y Amazon Leo.
Comunicaciones ciudadanas
El Pentágono, que busca ayudar a los ciudadanos iraníes a sortear el bloqueo de comunicaciones impuesto por su gobierno, también ha tenido roces con SpaceX por los precios de un plan para ofrecer a la población conexiones directas móvil-satélite similares al servicio 5G, dijeron dos de las fuentes.
Estas disputas, no reportadas previamente, ponen de relieve cómo la creciente dependencia del Pentágono de SpaceX está otorgando a Musk mayor poder de negociación sobre una capa crítica de la seguridad nacional estadounidense, justo cuando SpaceX busca aumentar sus ingresos de cara a una OPV el próximo mes que podría ser una de las mayores de la historia.
A diferencia de las terminales comerciales de Starlink disponibles en tiendas como Walmart, SpaceX vende al Pentágono una versión militar específica llamada Starshield, bajo un acuerdo de 2023.
Las terminales Starshield pueden conectarse tanto a los satélites comerciales de Starlink como a una constelación separada y más segura, también llamada Starshield, según una persona familiarizada con el asunto.
Ni SpaceX ni el Pentágono han querido comentar a Reuters nada sobre el aumento de precios de SpaceX, su decisión de pagar o el plan de ofrecer servicio móvil Starlink a ciudadanos iraníes.
