La Comisión Europea, a través del Fondo Europeo de Defensa (EDF), ha encargado a Navantia el liderazgo del programa E-Dominion y la participación en otros tres proyectos: Minerva, Shield y Abyssa.
Según ha explicado la empresa pública en un comunicado, el presupuesto conjunto de los cuatro programas asciende a 146 millones de euros.
Comenzando por E-Dominion (European Digitalisation Of Maritime Innovation for Naval Integrated Platforms and Combat Cloud Nodes), se trata de uno de los principales programas navales de la edición de este año del Fondo Europeo de Defensa.
Cuenta con una duración de 48 meses y sentará las "bases del futuro Buque Digital europeo". Asimismo, establecerá una arquitectura de referencia y el desarrollo de una plataforma digital para la integración de capacidades operativas navales avanzadas.
Entre estas capacidades, tal y como afirman, se encuentra la nube de combate naval, "concebida como elemento clave para operaciones colaborativas multidominio".
"Esta iniciativa potencia la ciberseguridad, la interoperabilidad, la toma de decisiones apoyada en inteligencia artificial y la soberanía europea en la nube".
E-Dominion "capitaliza los resultados de iniciativas previas, dando continuidad y ampliando los desarrollos del proyecto EDINAF", finalizado con éxito el pasado año, y "reforzando el posicionamiento europeo en el ámbito de la digitalización naval".
Por otro lado, el proyecto Minerva (Modular Integration of Naval Energy Systems for Resilient Vessels Application) está centrado en el desarrollo de sistemas de propulsión híbridos y arquitecturas eléctricas avanzadas para buques navales.
Minerva "acelera el diseño de sistemas energéticos modulares y resilientes, combinando modelado, simulación y ensayos, y contribuye a mejorar el rendimiento operativo y la sostenibilidad de las futuras plataformas navales".
Shield (Subsea Heterogeneous Integrated Ecosystem Link Development) está enfocado en la creación de un sistema altamente integrado submarino no tripulado (UUSS).
"Combina vehículos autónomos, sensores y microservicios basados en inteligencia artificial", explican desde Navantia.
"El proyecto busca reforzar la vigilancia y la seguridad de las aguas europeas frente a amenazas crecientes, mediante arquitecturas submarinas distribuidas, robustas y escalables".
Por último, Abyssa (Advanced Breakthrough Systems for SubSea Autonomy) es un proyecto de "investigación disruptiva orientada al desarrollo de sistemas submarinos autónomos y resilientes".
Tal y como apuntan, estas plataformas deberán ser "capaces de operar a grandes profundidades, más allá de 6.000 metros".
"Abyssa borda retos críticos en navegación, energía, sensorización, comunicaciones y persistencia, con el objetivo de garantizar la vigilancia, detección de amenazas y protección de infraestructuras submarinas estratégicas en entornos marítimos hostiles".
