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Las claves

Más allá de los drones avanzados y los aviones cargados de sensores, existen métodos de espionaje aéreo aparentemente menos sofisticados, pero igual de efectivos. Este es el caso de los globos, que serán protagonistas en el mar Báltico en los próximos días.

Tal y como ha informado el US Army, los soldados del Ejército estadounidense asignados al Comando Multidominio en Europa llevarán a cabo un "ejercicio de entrenamiento con microglobos de gran altitud en coordinación con los aliados de la OTAN".

El despliegue de los globos se realizará "a principios de mayo", sin que desde el estamento militar de EEUU se hayan aportado más detalles.

La actividad, aseguran, respalda "la experimentación continua con tecnologías emergentes", al tiempo que permite a los soldados "validar los procedimientos para la operación" de este tipo de sensores.

Durante el ejercicio, el personal militar estadounidense ensayará el lanzamiento, la monitorización y la recuperación de "plataformas de gran altitud en el teatro de operaciones europeo".

Los Micro-HAB (Micro-High Altitude Balloon) operan a altitudes de entre 60.000 y 70.000 pies, el equivalente a entre 18.000 y 21.000 metros, mucho más alto que cualquier tipo de aeronave de espionaje convencional.

"Ofrecen la oportunidad de probar tecnologías de detección y comunicación que pueden mejorar el conocimiento de las operaciones y respaldar futuras operaciones multidominio", aseguran en un comunicado.

El ejercicio de entrenamiento partirá de Suecia y se prevé que concluya con operaciones de recuperación en territorio letón tras aproximadamente 24 horas de vuelo, aunque podría llegar a las 30 dependiendo del viento en altura.

La actividad se llevará a cabo en espacio aéreo autorizado, apuntan, y se "coordinará estrechamente con las autoridades del país anfitrión para garantizar la seguridad y la transparencia".

Despegue de un globo por parte del US Army en California Victoria Connell / US Army

"Este evento permite a nuestros soldados experimentar con tecnologías emergentes mientras trabajan en estrecha colaboración con nuestros aliados de la OTAN", ha explicado el coronel del Ejército estadounidense Jeffrey Pickler.

"Probar capacidades como las plataformas de gran altitud nos ayuda a comprender mejor cómo funcionan estas tecnologías y cómo podrían contribuir a futuras operaciones en apoyo de la seguridad regional".

El ejercicio, asegura el Army en un comunicado, también apoya la Iniciativa de Disuasión del Flanco Este al mejorar la comprensión de las tecnologías aéreas emergentes que operan en la región báltica.

Asimismo, al realizar experimentos de "forma transparente y compartir las lecciones aprendidas con los socios de la OTAN, Estados Unidos y sus aliados fortalecen la conciencia colectiva, mejoran la interoperabilidad y refuerzan el compromiso de la Alianza con la seguridad y la estabilidad en toda la región euroatlántica", apuntan.

Este tipo de plataformas, por su vuelo a gran altitud y baja velocidad, son perfectas para albergar todo tipo de sensores como cámaras o sistemas de monitorización atmosférica.

La crisis de los globos chinos

El empleo de este tipo de tecnología tuvo su momento álgido más reciente hace poco más de 3 años.

En febrero de 2023, Estados Unidos informó de la detección de varios de estos globos volando sobre su espacio aéreo después de haber recorrido miles de kilómetros, desde China, aprovechando las corrientes de viento en altura.

Según los datos que aportó en aquel momento el Pentágono, el número de estos sistemas detectados superaba los 160 en los últimos años. En algunos casos, incluso se llegaron a etiquetar como OVNI al no identificarse de forma correcta.

Desde la Casa Blanca, achacaron el incremento en el número de globos —que llegaron a movilizar aviones cazas para derribarlos— a una mejora de los sistemas de detección por parte de Estados Unidos en la región del Pacífico norte.

De forma paralela y con el plano diplomático en un momento crítico, desde China reconocieron que los globos interceptados por aviones militares de EEUU eran suyos. Pero que nada tenían que ver con espionaje, sino con objetivos "científicos".

Pat Ryder, en ese momento portavoz del Pentágono, aseguró que los globos no supusieron ninguna amenaza militar o física para los ciudadanos, pero sí obligó a EEUU a movilizar a su Fuerza Aérea para interceptarlos porque la ruta que estaban siguiendo les llevaba "sobre una serie de sitios sensibles", sin portar más detalles.

Además de la amplia carta de sensores que pueden llevar a bordo, una de las aplicaciones potenciales de estas plataformas es servir como naves nodriza de drones.

Globo de contrabando bielorruso avistado en el aeropuertos de Vilna. RR.SS

El propio Pentágono cuenta con varios programas en desarrollo que buscan emplear globos para el despliegue avanzado de drones. También Rusia parece tener un programa de espionaje empleando este tipo de tecnología, tal y como pudo comprobar Lituania a finales de 2025.

De hecho, puede ser mucho más ventajoso a nivel de costes y mejorar de forma notable la persistencia en el aire de esos vehículos no tripulados,

Al lanzarse desde grandes altitudes, el sistema de propulsión ahorra una cantidad importante de energía en ascender, lo que se traduce en más tiempo en el aire realizando todo tipo de misiones.