Y.R. - Agencias
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Las claves

Las Fuerzas de Autodefensa de Japón lanzaron este miércoles un misil antibuque Type 88 durante el Balikatan 2026, un ejercicio marítimo conjunto con Estados Unidos, Australia y Filipinas, impactando contra un buque retirado de la Armada filipina en aguas frente al mar de China Meridional.

Esta maniobra se produce en paralelo al inicio de conversaciones entre Manila y Tokio sobre una posible transferencia de material de defensa, facilitada por la reciente decisión de Japón de levantar las restricciones a sus exportaciones militares.

Entre las opciones en discusión figura la entrega anticipada de destructores de la clase Abukuma y aeronaves TC-90 a las Fuerzas Armadas filipinas, según el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi.

En un comunicado, las autoridades filipinas señalaron que el ejercicio evidenció la coordinación en operaciones de ataque marítimo entre fuerzas aliadas y puso de relieve la creciente capacidad de las Fuerzas Armadas del país para operar junto a socios internacionales en defensa de la seguridad regional y la libertad de navegación.

Este tipo de misiles entraron en servicio en 1988, tienen un alcance aproximado de 150 a 200 km, vuelan a muy baja cota sobre el mar y usan guiado por radar activo en la fase final de ataque.

Soldados filipinos posan frente al lanzador de misiles antibuque Type 88 japonés y al sistema antiaéreo integrado MADIS de la Infantería de Marina estadounidense, durante el ejercicio Balikatan. Noel Celis Reuters

En la práctica, esta modalidad de misiles forma parte de un sistema de defensa costera montado sobre camiones, pensado para negar el acceso a fuerzas navales enemigas y proteger zonas litorales.

Según el ejército filipino, se dispararon dos salvas de misiles Type 88, que alcanzaron el BRP Quezon en menos de seis minutos. El impacto se produjo a unos 75 kilómetros de la costa de Paoay, en el norte del país.

Ejercicios en expansión

El Departamento de Defensa Nacional de Filipinas subrayó que el sistema Type 88 está diseñado para la defensa costera y la disuasión de amenazas marítimas. “Es la primera vez que logramos algo así y solo irá a más, con la participación de nuevos socios”, afirmó Teodoro.

El ejercicio con fuego real forma parte de las maniobras anuales “Balikatan” (“hombro con hombro”), que organizan conjuntamente Manila y Washington. En la edición de este año participan más de 17.000 efectivos, incluidos unos 10.000 militares estadounidenses y 1.400 japoneses.

Japón se incorpora por primera vez como participante activo junto a Canadá, Francia y Nueva Zelanda, reflejando la ampliación de la red de asociaciones de seguridad de Filipinas.

El pasado 2 de mayo, tropas filipinas y estadounidenses también desplegaron el sistema antibuque NMESIS en la provincia de Batanes, cerca de Taiwán, en un contexto de crecientes tensiones en torno a la isla, que China considera parte de su territorio.

Pekín critica de forma recurrente estos ejercicios conjuntos, al considerar que contribuyen a aumentar la tensión regional. En esa línea, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, acusó a Japón de enviar fuerzas al extranjero para lanzar misiles ofensivos bajo el pretexto de la cooperación en materia de seguridad.