El programa del caza europeo FCAS sigue sin desenredarse. En el último encuentro, los mediadores no han logrado resolver las particularidades y requerimientos del equilibrio industrial entre Airbus Defence and Space —de la parte alemana— y Dassault —de la francesa—.
Sin embargo, en el plano político todavía ven alguna posibilidad de que el proyecto llegue a cristalizarse, según ha informado el medio alemán Handelsblatt.
Más allá del plano industrial y según la misma fuente, el canciller alemán Friedrich Merz ha sido informado del estado actual de las últimas negociaciones este pasado domingo.
Merz tiene prevista una reunión con el presidente francés, Emmanuel Macron, en la cumbre informal de la Unión Europea que se celebrará en Chipre el jueves y el viernes.
En el programa también está involucrada Indra, que asume la participación española con un 33%, mismo porcentaje que las otras dos compañías.
Por otra parte, la conclusión del mediador enviado por Alemania es que la construcción de un avión de combate conjunto, que en su día fue el pilar fundamental del programa, ya no es factible, según recoge Reuters citando a una persona cercana a la materia.
El absoluto desencuentro entre Alemania y Francia no es algo realmente nuevo. El conflicto se hizo público hace casi un año cuando el programa debía entrar en la siguiente fase y los equilibrios industriales debían establecerse de forma clara.
El único punto en común y aspecto que parece estar claro hoy por hoy es el desarrollo conjunto de una nube de combate que será compartida con los cazas desarrollados por Dassault y por Airbus Defence and Space.
Fuentes del Ministerio de Defensa afirmaron a EL ESPAÑOL que España optaría por ir junto a Alemania en el desarrollo, en buena parte por la alta implementación de Airbus en España.
El director de Dassault declaró el pasado 1 de abril que daría a su compañía entre dos y tres semanas para evaluar la posibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el sistema de combate aéreo.
Solo unos días antes, a finales de marzo, el canciller Merz afirmó que estaba haciendo todo lo posible por salvar el programa y que se habían designado dos mediadores para superar las diferencias. Los mismos que no han llegado a un punto en común para avanzar con el FCAS tal y como se había planteado.
