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Las claves

El Ejército británico acelera su transformación hacia un modelo de guerra digital, conectado y letal. Durante el ejercicio Senne Hussar, sus unidades acorazadas pusieron a prueba una innovadora modalidad de combate que permite lanzar drones de vigilancia y ataque directamente desde vehículos blindados en movimiento, sin que los soldados deban abandonar la protección del blindaje.

Más de 350 efectivos del regimiento Queen’s Royal Hussars (QRH) participaron en las pruebas realizadas en Sennelager, Alemania, donde experimentaron nuevas tácticas para integrar el uso de drones en operaciones acorazadas.

Según fuentes militares, “los soldados probaron el lanzamiento de drones de vigilancia y ataque desde vehículos en marcha, compartiendo imágenes en directo con todas las tropas en tiempo real, sin necesidad de desmontar”.

Soldados británicos prueban en Sennelager, Alemania, nuevas tácticas para integrar el uso de drones en operaciones acorazadas. British Army

Este avance supone un salto cualitativo en la integración entre plataformas terrestres y sistemas no tripulados, uno de los pilares de la guerra moderna. El ensayo también ha servido para validar un nuevo concepto operativo basado en la conectividad total del campo de batalla.

Los militares experimentaron con sistemas capaces de distribuir datos en tiempo real procedentes de drones a todas las unidades —desde tripulaciones de carros de combate hasta infantería desplegada—, generando una imagen común del combate que acelera la toma de decisiones y reduce la dependencia de comunicaciones por voz desde los puestos de mando.

Al frente de esta transformación se sitúa el nuevo Find and Strike Squadron, una unidad pionera que combina reconocimiento, drones y capacidades de ataque de precisión. Su objetivo es localizar y neutralizar objetivos a mayor distancia y con mayor rapidez.

El mayor Douglas Graham, jefe del Escuadrón B del regimiento acorazado Queen’s Royal Hussars (QRH), explicó que “estoy transformando mi escuadrón de Challenger 2 en el primer Find and Strike Squadron del Ejército británico”.

Según detalló, la unidad está desarrollando nuevas tácticas y procedimientos “para integrar el reconocimiento terrestre y el uso de drones con tropas de ataque de precisión, moldeando el campo de batalla a mayor distancia que nunca”.

Graham destacó además el carácter innovador del proyecto: “también estamos volando drones bajo blindaje y en movimiento, para incorporar esta capacidad dentro de un grupo de combate acorazado y operar a un ritmo que nuestros enemigos no puedan igualar”.

Más innovaciones

Otra de las innovaciones destacadas ha sido la prueba de un nuevo casco de diseño “high-cut”, que permite a las tripulaciones de carros cambiar entre operaciones dentro y fuera del vehículo sin necesidad de sustituir el equipo. Este sistema facilita la continuidad operativa y reduce tiempos de transición en situaciones de combate.

El ejercicio combinó simulación avanzada —a través del sistema Combined Arms Tactical Trainer en Sennelager— con maniobras reales, lo que permitió a las tropas ensayar y aplicar de inmediato nuevas tácticas sobre el terreno.

El ejercicio Senne Hussar también puso a prueba la nueva estructura organizativa Type 44, concebida para aumentar la letalidad de las unidades y mejorar su capacidad de conocimiento y adaptación al entorno operativo. British Army

El teniente coronel Gerald Kearse, comandante del regimiento, resumió la filosofía del programa con contundencia: “estamos elevando el nivel de modernización del Ejército. Para mí es muy simple: se trata de ser más implacablemente letales. Pero no es solo cuestión de sustituir capacidades; debemos pensar primero cómo queremos combatir y después con qué medios”.

Kearse destacó además que las pruebas demuestran “los beneficios de que las fuerzas acorazadas puedan integrarse en una red digital”, un componente esencial en los conflictos modernos.

El Senne Hussar también sirvió para poner a prueba la nueva estructura organizativa Type 44, diseñada para maximizar la letalidad y el conocimiento del entorno. Este modelo transforma uno de los escuadrones de carros en una unidad especializada en reconocimiento y operaciones Find and Strike, sin reducir el número de tanques disponibles.

Con estas iniciativas, el Reino Unido busca reforzar su poder militar dentro del plan gubernamental de modernización de las fuerzas armadas, apostando por una guerra más ágil, interconectada y tecnológicamente avanzada.