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El presidente de Thales España, Jesús Sánchez Bargos, fue tajante: "La inversión en defensa está prácticamente garantizada para los próximos diez años", y subrayó que el objetivo de los países europeos es reforzar la disuasión y desarrollar capacidades tecnológicas propias.
Así lo señaló en un encuentro informativo junto a Guillermo Roselló, director general de Defensa de la compañía, en el que ambos enmarcaron este proceso en una doble necesidad: "reforzar la disuasión frente a amenazas emergentes" y recuperar capacidades industriales estratégicas en Europa.
"Los acontecimientos muestran que la industria de defensa nacional debe estar madura", añadió Sánchez Bargos, quien también indicó que el objetivo de la empresa es “complementar la industria nacional de defensa”.
En este contexto, presidente y director de Defensa de la multinacional tecnológica repasaron el papel de Thales en los principales programas militares europeos y españoles y dibujaron la hoja de ruta de la compañía en el mercado nacional.
Aseguraron que la compañía quiere afianzar su posición en la industria de defensa española reforzando su presencia en ámbitos como los sistemas C4ISR, la defensa antiaérea, los sensores avanzados y el dominio submarino.
El grupo también ha reforzado su apuesta por áreas de alto valor tecnológico "Thales es un grupo en constante evolución y transformación estratégica, que en los últimos años se ha volcado especialmente en la seguridad digital y la ciberseguridad", señaló Sánchez Bargos.
Respecto a los grandes programas, Sánchez Bargos y Roselló detallaron que Thales está en negociaciones con los contratistas principales para integrarse en los planes industriales asociados.
“Thales aspira a ser el suministrador de esa renovación”, afirmó Jesús Sánchez Bargos
El grupo aeroespacial y de defensa ha reconocido que aspira a ser "el suministrador" de los Programas Especiales de Modernización (PEM), para lo que mantiene contactos con Indra, principal adjudicataria de estos planes.
“Thales aspira a ser el suministrador de esa renovación”, afirmó Jesús Sánchez Bargos, quien recordó que en España “siempre aspiran a contribuir, ya que liderar es muy difícil cuando no se es plataformista, pese a lo que intentarán aportar en todo lo que puedan y les dejen”.
Sánchez recordó que este enfoque no impide que la empresa tenga un papel relevante en los grandes programas de defensa. Al contrario, muchos de los sistemas más críticos de una plataforma militar —como radares, sistemas de detección, electrónica o comunicaciones— proceden de proveedores tecnológicos especializados.
La filial del gigante francés de la defensa emplea actualmente a unos 1.300 trabajadores en España y prevé incorporar a unas 150 personas más a lo largo de este año. De cumplirse estas previsiones, su plantilla en el país experimentaría un crecimiento cercano al 12%.
Tecnologías digitales en defensa
Uno de los mensajes centrales del encuentro fue la evolución del sector hacia un modelo cada vez más dominado por el software, los sensores y la explotación del dato.
El presidente de Thales España subrayó que esta transformación responde a una tendencia estructural: la creciente dependencia de los sistemas militares de las redes de comunicaciones, la inteligencia artificial y la gestión de grandes volúmenes de información.
Recordó que el grupo cuenta con unos 85.000 empleados en todo el mundo, de los que cerca de 34.000 se dedican a ingeniería e investigación en más de un centenar de centros tecnológicos.
“La inteligencia artificial aplicada a sensores, radares o sistemas de comunicaciones ofrece un salto cualitativo muy importante”, señaló. En esta línea, la compañía ha firmado acuerdos tecnológicos con empresas como Dassault Aviation y Naval Group, y ha impulsado centros especializados en inteligencia artificial que reúnen a unos 800 especialistas.
“La innovación forma parte del ADN de la compañía, especialmente en tecnologías como la inteligencia artificial o las tecnologías cuánticas”, subrayó.
Todo ello refuerza el peso de las empresas centradas en sistemas y software frente a los fabricantes tradicionales de plataformas. "Thales no es un plataformista; nuestra posición es aportar sensores, sistemas y tecnologías que se integran en los grandes programas", explicó Sánchez Bargos.
Defensa antiaérea y sensores
Uno de los ámbitos que más protagonismo está adquiriendo en la planificación militar europea es la defensa aérea y antimisiles.
Los conflictos recientes han demostrado la vulnerabilidad de infraestructuras críticas y unidades militares frente a amenazas como drones, misiles de crucero o municiones merodeadoras.
El auge en la demanda de sensores y sistemas de defensa impulsa al sector a ampliar su capacidad industrial para atender nuevos programas y contratos.
“En escenarios de alta intensidad es fundamental disponer de una defensa antiaérea eficaz, con capacidad de detección, clasificación e interceptación del blanco”, explicó Guillermo Roselló.
Además, el avance en este tipo de sistemas ha sido ensalzado por Roselló como ejemplo de la reducción de la dependencia de Estados Unidos, así como de colaboración europea, ya que cumple con la soberanía europea y la soberanía nacional.
En este contexto, Sánchez Bargos destacó el sistema europeo de defensa aérea SAMP/T, desarrollado en el consorcio Eurosam (Thales y MBDA), como ejemplo de cooperación industrial europea.
“Es un sistema europeo, probado y que permite además incorporar participación de la industria nacional en los países donde se despliega”, afirmó.
La creciente demanda de sensores y sistemas de defensa está obligando además a reforzar la capacidad industrial del sector.
“Hemos sido capaces de multiplicar por cuatro la producción de radares y también la de determinados sistemas de armamento, lo que requiere inversiones muy importantes”, señaló.
Asimetría en los conflictos
Los responsables de la compañía subrayaron que los conflictos actuales también están evidenciando una asimetría creciente entre el coste de las amenazas y el de los sistemas defensivos.
"A veces se están derribando drones relativamente baratos con misiles muy costosos", advirtió Sánchez Bargos.
Este desequilibrio está impulsando el desarrollo de soluciones más eficientes, basadas en sensores avanzados, inteligencia artificial y nuevos conceptos de interceptación. “El desafío es detectar mejor, clasificar mejor y neutralizar la amenaza de la forma más eficiente posible”, afirmó.
En consecuencia, los radares de nueva generación deben adaptarse a un espectro de amenazas cada vez más amplio. “Hoy un radar tiene que ser capaz de detectar desde pequeños drones hasta misiles hipersónicos”, añadió Roselló.
Digitalización de la batalla
En España, el área donde Thales concentra una parte importante de su actividad es el desarrollo de sistemas de mando y control y comunicaciones militares.
“La parte de mando y control y comunicaciones es uno de los ejes de nuestra columna vertebral en defensa en España”, explicó Roselló. "Es la capacidad más core que tiene Thales"
Estas tecnologías forman parte del ámbito C4ISR (mando, control, comunicaciones, inteligencia, vigilancia y reconocimiento), considerado uno de los pilares de la guerra moderna.
Entre los programas en los que participa la compañía destacan Prometeo, destinado a reforzar las capacidades de mando y control del Ejército de Tierra, y el sistema de gestión del campo de batalla BMS, desarrollado junto a Indra.
Estos sistemas permiten integrar información procedente de sensores, plataformas y unidades desplegadas para generar una imagen operativa común del campo de batalla y mejorar la coordinación entre fuerzas.
En este sentido, recordó que la modernización de las radios y de las formas de onda tácticas es clave para las operaciones actuales y futuras. “La evolución de las comunicaciones y la interoperabilidad con las formas de onda es importante tanto para los programas presentes como para los futuros”, afirmó.
En su opinión, el desarrollo de estas capacidades es fundamental para responder a los nuevos escenarios de conflicto. “La innovación siempre tiene que tener un vector cliente muy claro: resolver el problema que tiene el soldado en operaciones o en escenarios de combate”, concluyó.
Modernización naval
El ámbito naval constituye otro de los vectores estratégicos de crecimiento para la compañía en España, especialmente en el campo de la guerra submarina.
“El ámbito submarino es otro foco relevante, donde diferentes armadas están reforzando sensores y sistemas de detección”, explicó Roselló.
Render de la fragata F-110
La empresa participa en el programa de las fragatas F-110 de la Armada Española, donde suministra sistemas de sonar en colaboración con la empresa española SAES. “Suministramos los sonares para las nuevas fragatas F-110, un programa muy relevante para la industria naval española”, indicó.
“Es un gran ejemplo de cómo se localiza tecnología con alto valor añadido en España”, añadió.
En paralelo, la compañía trabaja en soluciones que combinan plataformas tripuladas con sistemas autónomos de superficie y submarinos para misiones como la guerra de minas o la vigilancia marítima.
“La combinación de plataformas tripuladas con sistemas autónomos de superficie y submarinos es una evolución clave en las operaciones navales actuales”, subrayó Roselló.
