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Las claves

La ministra de Defensa, Margarita Robles, asegura que “España y sus Fuerzas Armadas han estado y estarán siempre entre los primeros a la hora de apoyar el esfuerzo de la seguridad y la defensa de nuestro continente”.

Y destacó el papel “absolutamente modélico” de las Fuerzas Armadas “allí donde despliegan sus efectivos, tanto en las misiones internacionales como en el territorio nacional”.

Así lo subrayó Robles en un desayuno informativo organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, en el que presentó una conferencia del comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, que ayer sostenía que “es una lástima” que el Gobierno español no quiera elevar su gasto en defensa por encima del 2% del PIB.

Defendió que España es “un aliado serio, fiable, responsable y comprometido con los Veintisiete y con la Alianza Atlántica”, destacando el incremento del gasto militar y el papel “absolutamente modélico” de las Fuerzas Armadas “allí donde despliegan sus efectivos, tanto en las misiones internacionales como en el territorio nacional”.

Robles dirigió un mensaje directo a Kubilius: “Tienes que contar con España, con las Fuerzas Armadas y con todas las personas que creemos firmemente en la paz y en la Europa de valores”.

No obstante, advirtió que, ante la guerra en Ucrania —que la próxima semana cumplirá cuatro años "terribles, de devastación”— Europa afronta “nuevos y más graves retos de seguridad que nos afectan desde todas las direcciones”. En este contexto, subrayó, “el momento exige un impulso adicional a la Europa de la defensa”.

Para la ministra, la defensa no es un compartimento estanco, sino “la base del sistema de derechos y libertades de los que gozamos”. De ahí que reclamara prestar “siempre la atención y los recursos necesarios”, más aún en un escenario internacional que se vuelve cada día más complejo.

“Una Europa de valores”

Y recordó que la Unión Europea ha afrontado en el pasado reciente diversas crisis y “siempre ha sabido salir reforzada de cada una de ellas”, gracias a “la fuerza de 27 países decididos a ofrecer a sus ciudadanos un futuro de libertad, seguridad y prosperidad”.

A su juicio, el actual escenario geopolítico exige “decisiones de calado” por parte de la Unión Europea, convencida de que el bloque “será capaz de adoptarlas con determinación”.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, conversa con el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, protagonista de un desayuno informativo organizado por el Foro de la Nueva Defensa y el Espacio. EFE

Y aquí, agradeció al comisario europeo su “coraje” y le trasladó su “enorme confianza” en su capacidad para impulsar este proceso.

Pero también fue una reivindicación política: el compromiso español con la defensa —afirmó— “es mucho más que discursos y palabras; es realidad”. Una realidad que, en su formulación, conjuga modernización militar, industria competitiva y una defensa anclada en valores: “una Europa de valores”, repetida como eje moral de todo el planteamiento.

Industria de defensa

Durante su intervención, la titular de Defensa también reivindicó el papel de la industria española de defensa, subrayando que todas las empresas del sector “pueden y deben aportar valor” a la futura base industrial europea de defensa.

España aspira a desempeñar un papel relevante. “Tenemos en España una excelente base de pequeñas y medianas empresas de defensa, especialmente dinámicas e innovadoras”, recordó, junto a “empresas de una dimensión apreciable, perfectamente competitivas en Europa y en el resto del mundo”.

Una industria que la ministra calificó como “motivo de orgullo nacional” y un sector que, aseguró, “también piensa en la paz”.

Robles fue especialmente clara en este punto: “Se ha repetido muchas veces que es necesaria una verdadera base industrial europea de la defensa”.

Y añadió que el actual contexto obliga a algo más que declaraciones: “Hemos de continuar en el desarrollo de tecnologías de vanguardia aplicables a la defensa y nos exige, además, un refuerzo de la producción industrial de armamentos y equipos que nos garantice la resiliencia ante cualquier posible presión”.

No es un matiz menor. La ministra vinculó directamente seguridad y capacidad productiva, insistiendo en que esa industria no solo fortalece la autonomía estratégica europea, sino que “genera un ecosistema industrial y tecnológico” esencial para el conjunto de la economía.