Publicada

Las claves

El CEO de Airbus, Guillaume Faury, entra en el debate abierto en canal por el canciller alemán, Friedrich Merz, sobre el futuro del problemático programa Future Combat Air System (FCAS), impulsado conjuntamente por Francia, Alemania y España.

Berlín y París requieren características técnicas diferentes y Faury se ha mostrado dispuesto a apoyar la solución de dos cazas que atiendan estos requisitos divergentes si así lo piden los clientes, aunque advierte de dos cosas: es pronto para hablar de esto y Airbus prefiere cooperación europea.

"En Airbus creemos que no ha cambiado la necesidad de Europa de contar con un sistema de combate ambicioso, y creemos también que la ambición y la escala solo se puede alcanzar con cooperación", ha advertido durante la rueda de prensa anual de resultados de la compañía.

Faury se ha referido a esta cuestión directamente en su intervención inicial y en respuesta a varias preguntas apenas horas después de que Merz haya puesto en duda la conveniencia de que Alemania continúe invirtiendo en el desarrollo de un caza tripulado de sexta generación.

Para el CEO de Airbus, la cuestión del caza, aunque importante, es solo uno de los pilares que componen el programa, y las desavenencias sobre él no deberían opacar o "poner en riesgo" los "avances" en las restantes áreas. Especialmente en la nube de combate, ha remarcado.

No obstante, ha continuado, "si lo respaldan los clientes, apoyaremos la solución de dos cazas". En ese escenario de FCAS "reorganizado", Airbus quiere seguir teniendo un rol líder, ha apostillado.

Pero en todo es pronto para ese debate, a su juicio. "No estamos en el punto de decidir qué pasa antes de que dar este paso", ha comentado.

Preguntado por si una eventual separación en dos cazas permitiría la llegada de nuevos socios al que desarrolle Airbus, por ejemplo Suecia, también deja una respuesta a medio camino de la prudencia.

"Creemos que, si se avanza hacia dos cazas, podría ser una oportunidad de contar con otros socios, pero serán nuestros clientes quienes decidan con quienes quieren unir fuerzas. En todo caso, de nuevo, no estamos en ese punto", ha zanjado.

Nube de combate

El FCAS, dotado con un presupuesto estimado de 100.000 millones de euros, fue lanzado en 2017 con el objetivo de reemplazar los Rafale franceses y los Eurofighter Typhoon producidos por un consorcio europeo.

Sin embargo, el programa se ha visto retrasado por tensiones industriales entre los fabricantes líderes, en particular la francesa Dassault Aviation y la alemana Airbus Defence and Space.

La semana pasada, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, anunció que el futuro del programa se definirá en los próximos días, en un contexto de crecientes dudas sobre su viabilidad.

Fuentes cercanas al proyecto apuntan a que Alemania y Francia podrían abandonar el desarrollo conjunto del caza, manteniendo solo la cooperación en áreas como los sistemas no tripulados y la denominada “nube de combate”, el entramado digital que conectará plataformas tripuladas y autónomas dentro del FCAS.