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BAE Systems cerró 2025 con cifras históricas. La mayor contratista de defensa británica sostiene que una “nueva” era de inversión en defensa impulsará su crecimiento durante los próximos años, después de reportar un aumento del 12% en su beneficio operativo anual y una cartera de pedidos récord de 83.600 millones de libras (113.500 millones de dólares).
Así lo aseguró el consejero delegado, Charles Woodburn, en la presentación de resultados donde subrayó que la compañía ha encadenado un ejercicio de fuerte desempeño operativo y financiero.
“En una nueva era de gasto en defensa, impulsada por crecientes desafíos de seguridad, estamos bien posicionados para proporcionar tanto sistemas convencionales avanzados como tecnologías disruptivas, necesarias para proteger a las naciones a las que servimos ahora y en el futuro”, afirmó Woodburn.
El gigante británico de defensa registró unas ventas récord de 30.700 millones de libras, un 10% más que el año anterior, con crecimiento en todos sus negocios y un avance orgánico del 9%.
El EBIT subyacente aumentó un 12%, elevando el margen sobre ventas del 10,6% al 10,8%, mientras que el beneficio por acción subyacente también repuntó un 12%, reflejando la mejora de la rentabilidad del grupo.
El flujo de caja libre alcanzó los 2.158 millones de libras, apoyado en buena medida por importantes anticipos de clientes al cierre del ejercicio, lo que refuerza la posición de liquidez de la empresa.
La inversión de capital se mantuvo cerca de máximos históricos, en torno a los 1.000 millones de libras, al tiempo que BAE Systems incrementó su esfuerzo en investigación y desarrollo para sostener su cartera de programas de nueva generación.
La cartera de pedidos volvió a marcar un máximo histórico tras aumentar en 5.800 millones de libras (unos 6.800 millones de euros), hasta alcanzar los 83.600 millones (aproximadamente 97.800 millones de euros), impulsada por una contratación anual de 36.800 millones de libras (unos 43.100 millones de euros) repartida entre todas las divisiones.
La compañía subrayó que este volumen refleja la vigencia de su amplia huella geográfica y de unas capacidades multidominio que se extienden desde el ámbito aéreo y marítimo hasta el terrestre y el espacial.
Cazas Typhoon y fragatas Type 26
El ejercicio estuvo marcado por varios contratos emblemáticos. El Gobierno británico anunció un acuerdo con Türkiye para la compra de 20 cazas Typhoon y su correspondiente paquete de armamento, un contrato valorado en unos 4.600 millones de libras para BAE Systems que contribuirá a sostener la línea de producción del avión y alrededor de 20.000 empleos en Reino Unido.
La empresa completó además la entrega de los dos últimos Typhoon a Catar, culminando una flota de 24 aeronaves para la Fuerza Aérea Emiri catarí.
En el ámbito del combate aéreo de nueva generación, BAE Systems lanzó Edgewing, una empresa conjunta con socios industriales de Italia y Japón en el marco del Global Combat Air Programme (GCAP), destinada a liderar el diseño y desarrollo de un futuro caza de altas prestaciones.
En el segmento naval, Noruega seleccionó la fragata Type 26 para su programa de futuros buques de guerra, en el marco de un acuerdo Gobierno a Gobierno valorado en 10.000 millones de libras, operación que la compañía considera el paso previo al mayor contrato de exportación naval de la historia del Reino Unido por volumen.
La empresa también reforzó su posición en programas clave de la Royal Navy y de aliados. BAE Systems apoyó los preparativos del Carrier Strike Group 2025 y destacó la elección por parte de la Marina Real de su sistema aéreo no tripulado totalmente eléctrico Malloy T-150 para el transporte de suministros entre buques durante el despliegue en el Indo-Pacífico.
En Estados Unidos, el grupo obtuvo un contrato de 1.200 millones de dólares (unos 900 millones de libras) con la US Space Force para proporcionar capacidades de detección de misiles desde el espacio, actuando como contratista principal de una nueva constelación de satélites.
En el terreno terrestre, el programa Armored Multi-Purpose Vehicle (AMPV) alcanzó su entrega número 500 y continúa en plena producción, en línea con el plan del Ejército de Estados Unidos de desplegar cerca de 3.000 vehículos.
BAE Systems celebró igualmente hitos en Europa continental, entre ellos la presentación del primer vehículo de combate de infantería CV9030 MkIV para la República Checa y la entrega de los tres primeros vehículos acorazados BvS10 a Suecia, Alemania y el Reino Unido.
La actividad industrial en Reino Unido también avanzó en los grandes programas estratégicos navales. Su Alteza Real la Princesa de Gales bautizó oficialmente el HMS Glasgow, el primero de los ocho buques de la clase Type 26 para la Royal Navy.
Los trabajos de alistamiento final prosiguen en el HMS Glasgow y el HMS Cardiff en el astillero de Scotstoun, mientras que el HMS Belfast, el HMS Birmingham y el HMS Sheffield avanzan en las instalaciones de Govan.
En paralelo, en Barrow-in-Furness se colocó la quilla del HMS Dreadnought, el primero de los cuatro submarinos de la nueva clase Dreadnought.
