Y.R.
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Las claves

La ministra de Defensa ha reivindicado el papel de la Unidad Militar de Emergencias (UME) tras su despliegue en el accidente ferroviario de Adamuz y en las recientes inundaciones en Andalucía, subrayando que “cada emergencia demuestra que la UME no tiene límites” por su rapidez de respuesta, capacidad técnica y compromiso humano.

Para Robles, la actuación de estos militares volvió a evidenciar que los integrantes de la unidad “son los mejores profesionales, pero también un ejemplo de empatía y una mano amiga para los afectados por cualquier emergencia”.

Así se ha expresado la titular de Defensa durante su visita a la base del Batallón de Intervención en Emergencias II (BIEM II) en Morón de la Frontera, donde estuvo acompañada por el jefe de la UME, el teniente general Francisco Javier Marcos Izquierdo.

Militares de la UME del BIEM II en la Base Aérea de Morón (Sevilla) Rubén Somonte MDE

La ministra subrayó “la capacidad de poder dar respuesta en tiempo récord y la versatilidad de las intervenciones”, donde cerca de 700 militares y unos 230 medios han sido movilizados en apenas dos semanas en sendas emergencias, siendo fieles a su conocido lema ‘Para Servir’.

Algo que quedó patente con el apoyo prestado en Adamuz (Córdoba).

En esta tragedia ferroviaria, donde fallecieron 46 personas, la UME no solo se puso a disposición material como elementos de iluminación, bombas hidráulicas para el levantamiento de los vagones y su posterior estabilización o depósitos para los fallecidos, sino que se realizó una importante labor, con un destacado peso humano como es la custodia y traslado de los cadáveres.

Por suerte, en las inundaciones de los últimos días en Andalucía no ha habido que lamentar tantas pérdidas humanas, aunque ha habido momentos muy complicados en los que se ha tenido que luchar contra el reloj, precisamente para garantizar la seguridad y la vida de los vecinos afectados, como ocurrió con una persona electro dependiente, que necesitaba combustible para el grupo electrógeno de su respirador.

“Han sido dos semanas de trabajo en las que no ha habido ni un momento de descanso porque lo importante son las personas y no dejar a nadie atrás”, afirmó Margarita Robles, quien insistió en que ese compromiso es una seña de identidad permanente de la UME “allá donde están”.