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Las claves

El del caza FCAS se ha convertido en uno de esos programas de defensa laberínticos cuyo futuro pende constantemente de un hilo.

Tras el parón navideño, después del cual los tres países participantes —España, Alemania y Francia— debían haber arrojado algo de luz sobre la viabilidad del caza de sexta generación y toda la tecnología que orbita a su alrededor, parece que febrero puede ser el mes en el que se conozca el desenlace.

Al ser preguntado por los medios antes de asistir al Consejo de Asuntos Exteriores de Defensa, al que también ha acudido Margarita Robles, el ministro de Defensa alemán Boris Pistorius dijo que el proyecto está ahora "en manos " de los jefes de Gobierno de los tres países participantes.

Ante las dudas sobre la viabilidad del FCAS, el propio Pistorius ha señalado que "ya se ha dicho que no" va a existir. "Se verá en los próximos días si eso es cierto".

"La decisión está en manos de los jefes de Gobierno, por lo que pediría que pongan la atención allí", ha recalcado, según recoge Europa Press. Y ha afirmado que el desbloqueo del proyecto depende de qué acuerden los tres líderes.

Estas declaraciones del titular de la cartera de Defensa en Alemania llegaron sólo unas horas después de que Macron tendiera nuevamente puentes, calificando al programa como "buen proyecto" e instando a "avanzar" de forma conjunta.

El presidente Macron también señaló a Le Monde que tiene que hablar con el canciller alemán Friedrich Merz sobre la continuidad, pero de momento no hay nada descartado, al menos desde el Gobierno central francés.

Con el programa en vilo desde mediados del pasado 2025 y las conversaciones entre Alemania y Francia muy deterioradas, desde España comienzan a barajarse algunas alternativas.

Fuentes consultadas por EL ESPAÑOL afirman que los desarrollos que se están llevando a cabo en España podrían aplicarse a cualquier otra plataforma aérea más allá del FCAS y sus sistemas complementarios.

Indra, como compañía de cabecera del programa a nivel nacional, sigue trabajando en la tecnología necesaria para llevar a cabo el caza de sexta generación, centrándose fundamentalmente en la nube de combate y la sensórica.

Ambas categorías podrían "trasladarse", afirman las mismas fuentes, a cualquier otro programa en el que España participe.

Durante los últimos meses, también han aparecido otras alternativas para dar continuidad al programa del caza de sexta generación con un planteamiento y equilibrios de trabajo diferentes.

La que ha tenido más fuerza es el desarrollo paralelo de dos cazas. Uno impulsado en solitario por la francesa Dassault y otro elaborado a medias entre España y Alemania.

Esta doble plataforma solucionaría las diferencias surgidas entre París y Berlín —Dassault y Airbus— por la carga de trabajo y la implicación de la industria de cada uno de los países en el propio programa.

De vuelta en España, además de Indra como contratista nacional principal, en el programa también participan Satnus (formado por Sener, GMV y Grupo Oesía - Tecnobit), el INTA y el Barcelona Supercomputing Center.