Mientras los pesos pesados del panorama militar mundial ya están muy avanzados en la rama del armamento hipersónico, Europa tan sólo dispone de un puñado de proyectos en un estado de madurez muy bajo en comparación con las plataformas más punteras de Rusia o China.
Una distancia tecnológica que países como Alemania o Francia se han propuesto recortar para crear tecnología propia e ir creando un tejido industrial que todo apunta a que marcará el devenir armamentístico del futuro más inmediato.
Berlín adjudicó hace sólo unas semanas el desarrollo de una aeronave hipersónica a Polaris. Y el pasado 10 de febrero ha sido la anglogermana Hypersonica la que ha conseguido erigirse como la primera empresa privada europea en conseguir volar un misil a más de 6.000 km/h.
Según han explicado, el lanzamiento del misil se realizó en Andøya Space Center (Noruega), unas instalaciones al norte del país que se han convertido en una de las referencias del sector aeroespacial y desde donde despegará el segundo cohete de Isar Aerospace dentro de unas semanas.
El prototipo de misil de Hypersonica aceleró durante la etapa de despegue a velocidades superiores a Mach 6 (6 veces la velocidad del sonido o más de 7.000 km/h) y consiguió un alcance superior a los 300 kilómetros.
Lanzamiento de misil hipersónico de la compañía Hypersonica
"Hypersonica ha alcanzado un hito importante en nuestro camino hacia el desarrollo de la primera capacidad de ataque hipersónico de Europa para 2029", según han declarado Phillipp Kerth y Marc Ewenz, CEO y CTO, respectivamente, y cofundadores de la compañía.
Ambos cofundadores también han explicado que, como empresa emergente financiada con fondos privados, los trabajos desde el diseño hasta la plataforma de lanzamiento les han llevado "solo 9 meses".
Con el primer vuelo en terreno hipersónico completado de forma satisfactoria, los siguientes pasos de la compañía pasan por la demostración del control de vuelo avanzado en las mismas condiciones, conseguir una maniobrabilidad compleja y, finalmente, "cumplir con todos los requisitos de la misión".
Los retos que vienen
La "arquitectura modular" ideada por la compañía "permite actualizaciones rápidas y ciclos de desarrollo más cortos y rentables, reduciendo los costes más de un 80% en comparación con los enfoques convencionales".
De cumplirse los planes de la compañía, llegarían a tiempo para desplegar su capacidad hipersónica dentro del plazo estipulado por la OTAN para contar con este tipo de armamento en sus arsenales, programado para el 2030.
Si bien conseguir un primer vuelo hipersónico es un hito reseñable, los retos más importantes desde el punto de vista de la ingeniería llegan ahora.
La maniobrabilidad a cualquier velocidad y fase de vuelo es uno de los puntos diferenciadores de los nuevos misiles hipersónicos respecto a otros tipos de armamento, que ya conseguían alcanzar esas cotas de velocidad, aunque sin posibilidad de cambiar la trayectoria.
Estos últimos son, por ejemplo, los misiles balísticos que siguen una trayectoria de descenso a gran velocidad desde muy alto en la atmósfera y emplean únicamente el cálculo de tiro y la gravedad para alcanzar su objetivo.
Lanzamiento del primer misil hipersónico desarrollado por una empresa privada en Europa
Los misiles balísticos han demostrado ser fácilmente derribables por los sistemas antiaéreos convencionales, que los detectan con mucha antelación al volar tan alto y no cuentan con cambios imprevistos en su trayectoria parabólica.
En cambio, los misiles hipersónicos vuelan a menores altitudes —por lo que se detectan con menos antelación— y cuentan con una elevada capacidad para realizar maniobras para burlar a los misiles interceptores.
Tecnología francesa
Comenzando por Francia, París confió en la compañía pública ArianeGroup el desarrollo de todo el conjunto de sistemas necesarios para contar con capacidad hipersónica soberana.
La primera aproximación a esta tecnología se examinó en verano de 2023, cuando ArianeGroup probó con éxito el vehículo planeador V-MAX con el que consiguió completar la reentrada atmosférica y ejecutar maniobras a velocidades hipersónicas. En ese momento, se sirvieron de un cohete sonda estadounidense para alcanzar la altitud requerida.
Más recientemente, el programa impulsado por la Dirección General de Armamento (DGA) ha conseguido algunos hitos clave.
El pasado 28 de noviembre se probó por primera vez el lanzador SyLEx, concebido para el despliegue de armas hipersónicas desde el espacio, y que toma el relevo al antes mencionado cohete sonda estadounidense.
Cohete sonda que se encargó del lanzamiento del V-MAX
"Este exitoso primer vuelo garantiza a Francia la capacidad de realizar pruebas soberanas con cohetes sonda", declaró tras el primer vuelo Vincent Pery, director de programas de defensa de ArianeGroup.
"SyLEx ha sido diseñado y construido por los equipos de ArianeGroup en menos de tres años", recalca Pery, quien también asegura que la confianza de la DGA depositada en la compañía permite a Francia "autonomía y soberanía en materia de lanzamiento suborbital".
"Ya estamos avanzando a la siguiente fase de nuestra hoja de ruta incremental: la versión de dos etapas" del cohete.
Se desconoce si esa versión con dos etapas de propulsión es necesaria para que el V-MAX consiga la altitud necesaria para ejecutar su planeo a velocidades hipersónicas.
Sin embargo, lo que sí parece estar más claro es que SyLEx era la pieza que le faltaba a Francia para completar su puzle hipersónico. Con el lanzador y el vehículo ya probados por separado, sólo queda conocer el próximo movimiento de la DGA en torno a un potencial despegue con ambas tecnologías combinadas.
Según recoge la compañía, de acuerdo con la hoja de ruta incremental de V-MAX establecida por la DGA, el programa de demostración VM-MAX2 "demostrará la capacidad de ArianeGroup para diseñar, construir y controlar a velocidades hipersónicas un vehículo complejo equipado con un nuevo sistema de control.
"El demostrador V-MAX2 es tecnológicamente similar a un planeador operativo", apuntan. "Llevará a cabo experimentos ambiciosos, esenciales para probar subsistemas críticos en condiciones representativas", aunque no ha trascendido públicamente la fecha de su lanzamiento.
