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En medio de un importante incremento de las operaciones en la zona gris en todo el mundo, países como Estados Unidos y China se encuentran trabajando en tecnologías que permitan la conversión de casi cualquier tipo de embarcación en un potencial barco de guerra.

Movimientos como la Operación Telaraña ejecutada por Ucrania en junio de 2025 demostraron lo importante que es pasar desapercibido en las misiones militares en profundidad. Y qué mejor que camuflar lanzadores de armamento y drones que en contenedores marítimos.

Si bien no se trata de una técnica realmente nueva, sí ha ido incrementando su popularidad en los últimos meses. China, uno de los países que más está explotando esta categoría, ha demostrado la integración de lanzadores de misiles desde la cubierta de cualquier barco que pueda acoplar un contenedor.

También en ello está trabajando el Pentágono, sede del Departamento de Guerra de Estados Unidos, que ha impulsado la búsqueda de lanzadores de drones y lanzacohetes desde contenedores marítimos. Caballos de Troya adaptados al siglo XXI.

"Nuestra capacidad de atacar a nuestros adversarios a gran escala y nuestra capacidad de ser literalmente omnipresentes con 'cajas de cohetes' en diferentes lugares, que parecen cajas de otra cosa, realmente le da que pensar a nuestro adversario", dijo el general retirado Robert Brown en una entrevista a CSIS en junio del pasado año.

Cargueros, misiles y aeronaves

Comenzando por China, el primer ejemplo saltó a los medios a finales de diciembre, cuando apareció un buque carguero en un puerto de Shanghái con la cubierta plagada de contenedores, nada raro a primera vista, pero la embarcación suscitó las sospechas de los analistas.

Para ser un simple carguero, el buque contaba con algunos elementos solamente presentes en embarcaciones de guerra, como un cañón de defensa antiaérea o un radomo para radar varios órdenes más grande que los que equipan los barcos civiles.

Buque mercante chino con lanzadores de misiles en contenedores, radar militar y sistema de defensa antiaérea en la proa

Además, en la misma cubierta y rodeados de contenedores, también se podían observar varios conjuntos de tubos dispuestos verticalmente que fueron identificados como lanzadores de misiles.

Como suele ser habitual, las imágenes aparecieron en las redes sociales chinas sin que existiera confirmación oficial por parte del Gobierno de Pekín.

Mientras que las embarcaciones civiles han requerido tradicionalmente de importantes modificaciones para convertirse en navíos de guerra con capacidad de ataque o proyección de fuerza, la integración de lanzadores de misiles en contenedores marítimos estandarizados abre la puerta a que casi cualquier barco con una cubierta lo suficientemente grande pueda servir como buque militar.

Además de los contenedores, los complementos básicos que el barco civil necesita son, precisamente, los que llevaba el buque chino: un radar más avanzado y un sistema de autodefensa.

Las estaciones de mando y control del armamento y la infraestructura de telecomunicaciones pueden establecerse dentro de otros contenedores de apariencia externa calcada.

Sólo unos días después de que se publicaran las primeras imágenes, trascendieron otras del mismo buque con un riel montado sobre varios remolques de ruedas y una aeronave en uno de los extremos.

Para muchos analistas, esta estructura sobre la cubierta del barco es una catapulta electromagnética para el despegue de aviones navales, una tecnología en la que trabaja China y que ya tiene EEUU en su portaviones Gerald R. Ford.

Este segundo hecho refuerza la tesis de que Pekín se encuentra evaluando el despliegue e integración de una serie de tecnologías avanzadas en embarcaciones comerciales —o, al menos, de apariencia civil— para convertirlas en plataformas de guerra multipropósito y modulares.

China cuenta con la flota más numerosa de buques mercantes en todo el planeta —según Naciones Unidas, controla aproximadamente 14% de la capacidad de la flota mercante— y la alta competencia de sus astilleros, dos factores clave que dan una idea del potencial de este tipo de iniciativas.

De forma coincidente, la OTAN ha identificado en los últimos años una serie de buques de apariencia civil como responsables de ciertas operaciones de sabotaje en cables submarinos, catalogados como infraestructuras críticas, y con origen ruso y chino.

La apuesta estadounidense

Desde Estados Unidos, el Departamento de Guerra ha publicado recientemente que se encuentra buscando un Sistema de Entrega de Drones Autónomos en Contenedores (CADDS, por su acrónimo en inglés).

"El Departamento de Guerra se enfrenta a un desafío masivo de robótica: los métodos actuales para desplegar y mantener sistemas aéreos no tripulados dependen de la interacción humana directa para el lanzamiento, la recuperación y el reacondicionamiento de cada sistema", explica el Pentágono en la documentación.

Lanzadores de drones desde contenedores Uvision

"Este modelo de operador-aeronave, con una relación 1:1, limita la velocidad y la escala del despliegue, a la vez que expone a los operadores a riesgos innecesarios".

Identificada esta necesidad, el Pentágono "requiere la capacidad de desplegar grandes cantidades de UAS rápidamente, al tiempo que minimiza el riesgo y la carga para el personal humano que ejecuta operaciones cinéticas y no cinéticas en entornos disputados".

"Busca soluciones innovadoras que permitan el almacenamiento, el despliegue rápido y la gestión de sistemas multiagente para proporcionar cobertura UAS".

Además, el requerimiento apunta a que esta cobertura deberá ser persistente "durante periodos prolongados" y proporcionará "efectos masivos dentro de una única región geográfica y temporal".

Uno de los puntos que contempla el Pentágono es que el contenedor podrá transportarse empleando plataformas militares y comerciales, por tierra, mar y aire.

Y que los sistemas deberán "posicionarse y ponerse en funcionamiento rápidamente con un mínimo manejo y configuración".

"El Gobierno considerará sistemas diseñados y desarrollados comercialmente, proveedores capaces de fabricar e integrar rápidamente diseños propiedad del Gobierno, o una combinación de ambos", según refleja la documentación.

Estados Unidos cuenta con otras capacidades similares. Hace seis meses, apareció una imagen de un lanzador de cohetes —similar al HIMARS— erigiéndose desde dentro de un contenedor marítimo.