Y.R.
Publicada

Las claves

La checa CSG, a través de su filial Excalibur International, y la turca Aselsan han dado un nuevo paso en su acercamiento industrial con el lanzamiento de una ‘joint venture’ con sede en la Unión Europea y la presentación del sistema de defensa aérea Korkut integrado en la plataforma sobre ruedas Tatra Force 6×6.

La alianza mira de lleno al mercado europeo e internacional en un momento en que la demanda de sistemas móviles contra drones y amenazas de baja cota está en pleno auge.

El acuerdo se centrará en la cooperación técnica en defensa aérea, guerra electrónica, municiones inteligentes y seguridad fronteriza, con la vista puesta en trasladar buena parte de la producción a plantas de CSG en Chequia y Eslovaquia.

El objetivo es combinar la experiencia de Aselsan en sensores, sistemas de tiro y electrónica de defensa con la base industrial y de vehículos terrestres de CSG y Tatra para ofrecer soluciones listas para la exportación desde territorio de la UE.

El primer fruto visible de este acuerdo es el Korkut sobre Tatra Force 6×6, una versión del sistema antiaéreo turco adaptada a un chasis de alta movilidad concebido para condiciones exigentes.

Korkut sobre Tatra Force 6×6

CSG y Aselsan confían en que el Korkut sobre Tatra entre pronto en los planes de modernización de ejércitos europeos y aliados, compitiendo directamente con otros sistemas europeos de artillería antiaérea de corto alcance.

Korkut quiere ser la respuesta costo-eficaz al desafío de los drones: según el consejero delegado de Excalibur International, Miloš Šivara, "su munición programable permite derribar UAV a un coste similar al del propio aparato, algo imposible de lograr "con sistemas de defensa aérea convencionales basados en misiles”

En un escenario marcado por la proliferación de drones baratos y la guerra de desgaste, ese factor económico se vuelve clave.

Desde Aselsan, su director general, Ahmet Akyol, destaca además que la alianza con Excalibur International y el grupo CSG refuerza la huella industrial turca en Europa y permite ofrecer sistemas ya probados en combate, ajustados a las necesidades de las fuerzas armadas europeas y aliadas.

La integración del Korkut en la plataforma Tatra, añade Akyol, combina sensores avanzados, control de fuego moderno y un vehículo altamente móvil, produciendo una solución flexible para un campo de batalla caracterizado por amenazas aéreas dispersas, rápidas y difíciles de detectar.

El interés por sistemas de defensa aérea de corto alcance sobre plataformas 6×6 y 8×8 se dispara tras las lecciones de Ucrania, Oriente Medio y el Cáucaso, donde los drones han demostrado su capacidad para saturar defensas y golpear activos de alto valor.