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Las claves

El Ejército de Tierra confirma su alto nivel de preparación con la finalización del entrenamiento invernal del Mando de Tropas de Montaña en Cerler (Huesca), antes de su participación en el ejercicio multinacional Cold Response 26, uno de los más exigentes de la OTAN en el Ártico.

Con su participación en este ejercicio, España reafirma su compromiso con la seguridad colectiva y la defensa compartida dentro de la OTAN.

Al tiempo pone de manifiesto el elevado nivel de preparación, profesionalidad y adaptación de sus Fuerzas Armadas para actuar con eficacia en los escenarios de frío extremo.

Para ello, durante las últimas semanas, unidades del Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña (RICZM) “América” nº 66 han desarrollado un intenso programa de instrucción centrado en la movilidad sobre nieve y hielo, la vida y el combate en condiciones de frío extremo, así como en el empleo de material y vehículos específicos como transportes oruga de montaña, trineos y motos de nieve.

Un adiestramiento que les permitirá reproducir de forma realista las duras condiciones que encontrarán en el entorno subártico noruego, garantizando una óptima adaptación física y técnica del personal.

Vehículo preparado para la nieve del Ejército de Tierra.

El ejercicio Cold Response 26, liderado por el Ejército de Noruega, se enmarca en el plan de adiestramiento de la OTAN y cuenta únicamente con la participación de países aliados que disponen de capacidades reales para operar en escenarios de frío extremo.

Las maniobras reunirán en Noruega a marines estadounidenses y unidades de élite danesas junto a contingentes de otros países aliados - entre ellos, España-, en un entorno extremo marcado por temperaturas bajo cero, terrenos inhóspitos y enormes exigencias logísticas.

Se desarrollará en un terreno especialmente complejo, con grandes desniveles, lagos helados y condiciones meteorológicas adversas que ponen a prueba tanto a los sistemas como a los procedimientos y al propio personal.

Tropas de Montaña españolas. Ejército de Tierra

La presencia española en este ejercicio supone, además, un importante reto logístico y organizativo, que abarca desde la adaptación de medios y equipos a condiciones invernales extremas hasta la proyección estratégica y el sostenimiento de fuerzas en zonas alejadas.

Todo ello exige una planificación minuciosa, una elevada coordinación y un notable grado de autosuficiencia en un entorno plenamente multinacional.

El Mando de Tropas de Montaña aporta a las Fuerzas Armadas españolas una capacidad única: la de operar eficazmente en zonas de montaña y climas de frío extremo.

Este valor diferencial se sustenta en la preparación continua y altamente especializada de sus regimientos, como el RICZM “Galicia” 64 en Jaca y el RICZM “América” 66 en Pamplona, cuya proximidad al Pirineo permite una instrucción constante en condiciones reales de alta exigencia.