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Las claves

La compañía española presidida por Ángel Escribano ha anunciado que se encuentran desarrollando un "avanzado pod" de guerra electrónica diseñado "para interferir los radares y comunicaciones enemigas en zona de conflicto".

Esta tecnología, que sólo una cantidad reducida de países tiene la capacidad de desarrollar, puede instalarse en la panza de las aeronaves o en los pilones subalares, "pudiéndose acoplar a un amplio número de plataformas distintas".

Para el desarrollo del sistema, informan desde Indra, han aplicado parte del conocimiento adquirido en programas multinacionales de I+D impulsados por la UE, como REACT, una iniciativa en la que ha coordinado el trabajo de las principales compañías especializadas del continente.

El sistema de Indra "está diseñado para llevar a cabo misiones Escort Jammer, en las que la aeronave lidera el avance en zona enemiga, ocultando la presencia del resto de aeronaves" que vuelan en la misma operación.

También se ha trabajado para que pueda servir en misiones Stand-off Jammer, en las que la aeronave equipada con el pod se encarga de interferir en los sistemas del adversario desde una distancia de seguridad, "facilitando la entrada de aeronaves propias o aliadas en zona enemiga".

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, este sistema podrá integrarse tanto en plataformas aéreas tripuladas como drones de gran tamaño, un elemento clave para las Fuerzas Armadas tanto españolas como aliadas.

Para portar estas capacidades, la compañía está integrando tecnologías de interferencia de última generación, basadas en una arquitectura abierta y dotadas de alta potencia de emisión, que garantizan la máxima eficacia en entornos altamente saturados.

Dron Predator B Ejército del Aire y del Espacio

"Este tipo de sistemas resultan imprescindibles para operar en teatros de operaciones modernos, en los que adversarios tecnológicamente avanzados cuentan con sistemas de defensa aérea muy sofisticados", afirma Miguel García Moreno, director de Air Dominance en Indra.

García Moreno también señala que estos sistemas son "capaces de impedir o limitar los movimientos aéreos". Estas son las conocidas como operaciones en entornos de denegación de acceso o denegación de área.

En cuanto al ámbito aéreo, este pod "complementa las capacidades de la suite de autoprotección de la compañía, integrada por alertadores radar, láser y misil para disponer de una conciencia situacional de máximo nivel".

También incluye sistemas de contramedidas electrónicas, como el EW ALQ-500P en su versión pod, ya en "servicio en varios clientes", o el sistema InShield DIRCM, que emplea tecnología láser para desviar diferentes tipos de misiles.

"Todos estos sistemas, aportan capacidades avanzadas de interferencia, alerta temprana y supresión de amenazas para proteger a las aeronaves frente a todo tipo de ataque tierra-aire y aire-aire", afirman desde Indra.

"Su arquitectura modular permite mantener un equilibrio óptimo entre potencia, alcance y baja firma electromagnética para adaptarse a distintos tipos de misión. Se asegura así la continuidad operativa y adaptación ágil a múltiples plataformas aéreas", apuntan.