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Las claves

El Reino Unido y Alemania han firmado un acuerdo valorado en 52 millones de libras (59,68 millones de euros) para adquirir el sistema de artillería móvil RCH 155, una plataforma capaz de disparar en movimiento y alcanzar objetivos a 70 kilómetros.

Esto representa un salto cualitativo para sus capacidades terrestres y para la interoperabilidad dentro de la OTAN.

El contrato incluye la entrega de un Early Capability Demonstrator (ECD) para las Fuerzas Armadas británicas, mientras que Alemania recibirá dos unidades adicionales para pruebas conjuntas.

El programa se enmarca en el Trinity House Agreement, firmado en octubre de 2024, un pacto que refuerza la cooperación entre ambos países en todos los ámbitos de la defensa (operaciones, industria, investigación y desarrollo, y programas de armamento como artillería y vehículos blindados)

Trabajar mano a mano con Alemania nos permite acelerar la entrega de artillería de primer nivel […] de forma más eficiente y rentable que si actuáramos por separado”, destacó Edward Cutts, responsable del proyecto Mobile Fires del Ejército británico.

Un sistema para los desafíos actuales

El RCH 155, montado sobre el vehículo blindado BOXER, está destinado a convertirse en la futura solución del Reino Unido para la necesidad de plataformas de fuego móvil (Mobile Fires Platform).

Actualmente, el Ejército opera 14 sistemas Archer como solución temporal tras la cesión de los AS90 a Ucrania, pero el nuevo sistema marca un avance significativo.

Entre sus prestaciones más destacadas figuran su capacidad para disparar hasta ocho proyectiles por minuto mientras se desplaza a velocidades de hasta 100 km/h, así como su habilidad para batir objetivos en cualquier dirección sin necesidad de reposicionarse.

Con una autonomía de 700 kilómetros sin repostar, equivalente aproximadamente a un trayecto entre Cornualles y Newcastle, el sistema sólo requiere dos operadores gracias a su alto grado de automatización.

A diferencia de la artillería tradicional, que debe detenerse para abrir fuego, el RCH 155 permite disparar y replegarse con rapidez, reduciendo la exposición y aumentando la supervivencia frente a contraataques.

El ministro de Preparación e Industria de Defensa, Luke Pollard, subrayó la importancia de esta capacidad en el escenario actual: “El Ejército británico contará con artillería que puede disparar en movimiento […] y golpear objetivos a 70 km para alejarse rápidamente del fuego enemigo y volver a disparar”.

Según Pollard, la guerra en Ucrania ha demostrado la necesidad de sistemas ágiles, rápidos y con capacidad de respuesta inmediata.

Cooperación industrial

El acuerdo prevé que Londres y Berlín compartan datos y capacidades de prueba, acelerando los plazos de adquisición y reduciendo costes. Además, contribuye al Strategic Defence Review, que busca convertir la defensa en un motor económico y tecnológico.

Más allá del suministro de sistemas, el pacto refuerza la cooperación militar bilateral y la preparación conjunta dentro de la OTAN.

Para Edward Cutts, el RCH 155 supone “un cambio de paradigma en la artillería móvil, combinando potencia de fuego con reposicionamiento rápido”. Una capacidad clave para la OTAN en un escenario estratégico cada vez más exigente.