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Arabia Saudí ha respondido, tal y como advirtió, a la ofensiva lanzada por los rebeldes hutíes este fin de semana que dejó al menos 14 muertos y más de 300 heridos en dos ataques contra el aeropuerto internacional de Riad.

La coalición militar liderada por Arabia Saudí, que interviene en Yemen desde 2015, bombardeó este martes el principal depósito de combustible en Saná, la capital yemení en manos de los hutíes desde 2014.

Las explosiones se escucharon en toda la capital yemení. La cadena de televisión Al Masirah, controlada por los rebeldes, informó de que aviones de combate saudíes bombardearon la Estación Central de Al Sabaha, perteneciente a la Yemen Petroleum Company.

Hasta el momento se desconoce el alcance de los daños contra esta importante instalación de almacenamiento de combustible, que la coalición liderada por Riad ordenó evacuar por primera vez para lanzar una operación "selectiva" contra los hutíes, que por su parte amenazaron con responder con dureza si Arabia Saudí cumplía con su advertencia.

Sin embargo, la Yemen Petroleum Company indicó en un comunicado que había tomado "todas las medidas preventivas necesarias para hacer frente a cualquier emergencia", con el objetivo de garantizar el suministro de combustible y satisfacer así las necesidades energéticas de la población de Saná.

Según la empresa controlada por los rebeldes, la central de Al Sabaha "actualmente no contiene productos petrolíferos", por lo que indicó que el ataque "no afecta las reservas ni el suministro", ya que el combustible ha sido trasladado a "instalaciones y ubicaciones seguras en cantidades suficientes", sin especificar.

Pese al mensaje tranquilizador de la Yemen Petroleum Company, el pánico cundió entre los residentes de Saná entraron en pánico y se apresuraron a dirigirse con sus automóviles a las gasolineras de la capital, donde se han formado largas colas, según puede verse en vídeos en las redes sociales.

Por su parte, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, apuntó en un breve mensaje en X que el movimiento insurgente hizo frente a "las formaciones de combate del enemigo saudí" que atacaron Saná, sin dar más detalles.

Se espera que los hutíes lancen una operación a gran escala contra la sede de la petrolera estatal saudí Aramco en Dammam, en el noreste de Arabia Saudí, y contra una refinería de la misma empresa en Riad.

Además, Sarea advirtió previamente de que, en caso de que Arabia Saudí bombardeara Saná, los hutíes también atacarían de nuevo el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad.

Precisamente, los bombardeos de Riad de este martes son la respuesta al doble ataque con proyectiles que sufrió el aeropuerto de la capital saudí el pasado fin de semana. Se trata del episodio más mortífero de este tipo sufrido por el reino árabe en la última década.

Al menos 13 personas murieron y más de 300 resultaron heridas en un ataque el sábado contra el aeropuerto. El domingo, un proyectil impactó de nuevo contra la instalación y provocó un incendio en una de sus salas de pasajeros, provocando la muerte de una persona y heridas a otras once.