Á. Escalonilla
Agencias
Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

El Tribunal Supremo de Israel anuló este viernes la decisión del Comité Central Electoral de inhabilitar a dos partidos de mayoría árabe y a un diputado de la Knéset saliente para concurrir a las elecciones legislativas del próximo 27 de octubre.

El comité, controlado por la coalición supremacista que lidera Benjamin Netanyahu, había inhabilitado a los islamistas de Ra'am y a la Lista Conjunta, una coalición integrada por los partidos Hadash, Balad y Ta'al, así como a los diputados Ofer Cassif y Sami Abu Shehadeh.

Sin embargo, el Supremo votó por unanimidad anular la decisión del comité sobre ambos partidos, mientras que dos de los nueve jueces se opusieron a autorizar la candidatura a la Knéset del comunista Cassif, del partido Hadash.

"Todos los magistrados del panel desaprueban las declaraciones y acciones escandalosas de Cassif, que provocan repugnancia", puntualizó el Supremo sobre las acusaciones que el Comité Electoral Central vertió contra Cassif, entre ellas "negar la existencia de Israel como Estado judío y democrático" o describir como un genocidio la ofensiva contra Gaza.

"Sin embargo, la mayoría concluyó que sus declaraciones y acciones no cumplen con los estrictos criterios establecidos y definidos a lo largo de los años en la jurisprudencia", concluyó el tribunal.

En cambio, el líder del partido Balad, Sami Abu Shehadeh, anunció este viernes ante el tribunal que retiraba su candidatura a la Knéset después de que el presidente del Supremo, el juez Isaac Amit, revelara su inclinación a permitir su descalificación de los comicios.

La retirada del líder de Balad sienta un precedente. Significa que los jueces ya no tendrán que pronunciarse sobre si un candidato puede ser inhabilitado sobre la base de una sola publicación, en lugar de una acumulación de pruebas que indiquen un apoyo constante al terrorismo.

La candidatura del líder de Balad fue rechazada debido a un artículo que escribió inmediatamente después del ataque del 7 de octubre liderado por Hamás, el cual, según el comité electoral, constituía un apoyo a la lucha armada o a las acciones de una organización terrorista contra Israel.

En un comunicado, Balad afirmó que Abu Shehadeh seguirá al frente del partido y liderará la lucha política para defender la representación árabe, y explicó que la decisión de no concurrir a las urnas se tomó en reconocimiento de las graves consecuencias que podría tener para la actividad política y parlamentaria en su conjunto.

Balad denunció que el caso plantea serias dudas sobre los límites de la legitimidad política concedida a los ciudadanos árabes, que suponen más del 20 % de la población total de Israel, según el Centro para la Democracia de Israel (IDI).