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Las claves

Los aéreos de Irán contra instalaciones de la CIA en el Golfo han llevado a la Inteligencia estadounidense a investigar una posible transferencia de información táctica o tecnología avanzada de drones por parte de Rusia.

Según fuentes de la Inteligencia estadounidense citadas por Reuters, los analistas todavía no han alcanzado conclusiones concluyentes sobre una eventual implicación de Moscú en las operaciones, pero la efectividad y la aparente precisión de los ataques, así como el amplio apoyo técnico de Rusia a Irán, abonan las sospechas.

Drones iraníes del Ejército iraní en Irán Reuters

Reuters y otros medios han informado —y funcionarios estadounidenses así lo han reconocido— que Rusia ha proporcionado información y otro tipo de apoyo a Irán en sus ataques contra objetivos estadounidenses en la región del Golfo en general.

Pero la investigación de la comunidad de inteligencia sobre la posible participación rusa en el apoyo a los ataques contra instalaciones de la CIA no se había revelado antes.

Al menos dos instalaciones de la agencia de inteligencia estadounidense fueron atacadas en marzo. Una de ellas era la estación de la CIA en Arabia Saudí, ubicada en la Embajada estadounidense en Riad, y otra se encontraba en el este de Irak.

Otras fuentes consultadas por la prensa estadounidense reconocieron que la CIA ha sufrido ataques en más centros operativos, si bien mantuvieron el secreto sobre su alcance y ubicación.

El secretario de Estado, Marco Rubio, evitó entrar a valorar la información justo después de reunirse este jueves en Manila, en los márgenes del foro de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. "Si está en los medios, es una filtración", se limitó a decir.

"Imaginemos que eso fuera cierto. Ciertamente no lo discutiría ante la prensa. Ya les dije a ustedes algo ayer y fui muy claro al respecto. Nada de lo que Irán está haciendo —nada de lo que cualquiera esté haciendo para ayudar a Irán— está incrementando de ninguna manera su capacidad para atacar a los estadounidenses", zanjó.

Memorándum de inteligencia

Un memorándum interno de una agencia de inteligencia occidental, descrito por un funcionario de la región con acceso al documento citado por Reuters, concluyó que Rusia probablemente desempeñó un papel en los ataques contra instalaciones regionales de la CIA.

Dos funcionarios occidentales en el Golfo indicaron que los analistas creían que el ataque a Arabia Saudí involucró dos drones Shahed iraníes, versiones mejoradas por Rusia. Uno de los drones abrió un boquete en una zona vulnerable del exterior de la embajada, y el segundo atravesó la abertura y detonó. No se reportaron muertos ni heridos.

La asistencia rusa a Irán es de larga data, dadas las estrechas relaciones entre ambos países. Sin embargo, el ataque específico a instalaciones sensibles de la CIA indicaría que Moscú está dispuesto a ir más allá en la interrupción de las operaciones estadounidenses, mientras Washington lucha por poner fin a la guerra con Irán.

La preocupación de que Rusia pudiera estar proporcionando datos de objetivos a Irán se intensificó este fin de semana tras los ataques a una base aérea estadounidense en Jordania, causando la muerte de dos soldados.

Sitios secretos

Dos funcionarios occidentales en la región afirmaron que Rusia ha ayudado a Irán a mejorar la capacidad de sus drones Shahed para alcanzar objetivos, y señalaron que los analistas sospechan que Irán utilizó estas versiones en su ataque a Riad.

Según otra fuente, Rusia ha ayudado a Teherán a mejorar la precisión de sus Shahed-136 mediante el suministro de un sistema de navegación por satélite (el Kometa-M) que, según los expertos, es mucho más preciso y difícil de interferir que el producido por Irán.

En marzo, The Wall Street Journal informó por primera vez que Rusia había proporcionado el Kometa-M a Irán, pero el Kremlin negó la noticia, calificándola de "bulo".

La presencia de la CIA en el extranjero se estructura principalmente a través de sus delegaciones operativas por país, conocidas en la jerga de inteligencia como "estaciones" y ubicadas habitualmente en las embajadas estadounidenses.

A estas se suma una red clandestina de pisos francos, centros logísticos y bases de vigilancia cuyos emplazamientos se mantienen bajo el más estricto secreto.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habla con la prensa en ASEAN en Manila, Filipinas BRENDAN SMIALOWSKI Reuters

Las fuentes citadas por Reuters se negaron a revelar el número exacto o la ubicación de las instalaciones de la CIA atacadas por drones iraníes. Una cifró el número en "más de una y menos de una docena"; otra indicó que varias instalaciones fueron atacadas.

Aún se está investigando si Irán se basó en datos de objetivos rusos para el ataque a la embajada. Algunas fuentes advirtieron que Irán podría haber tenido como objetivo la embajada estadounidense en general y que, por casualidad, atacó la estación de la CIA.

Algunos analistas han concluido que pocas naciones, aparte de Rusia, tendrían los medios para adquirir y el interés en utilizar información de inteligencia tan sensible contra Estados Unidos.

Daniel Hoffman, exjefe de estación de la CIA y oficial de operaciones encubiertas, reconoció que no sería sorprendente que Moscú ayudara a Teherán a atacar instalaciones de la CIA. "Ambos países comparten el interés de reducir o eliminar por completo la influencia estadounidense en sus respectivas esferas de influencia", declaró.